Julio León Báez
El 28 de agosto de 1995 la Alcaldía de Managua, la Embajada de Argentina, el Instituto Nacional Belgraniano y el Ejército Argentino, develizaron un busto del Libertador, general Manuel Belgrano, prócer de la Independencia y creador de la Bandera argentina. Alrededor de este busto se construyó una pequeña plaza denominada Plaza Argentina y se le iluminó con dos focos. Con el paso del tiempo los focos desaparecieron y todo quedó en tinieblas.
Hasta hace poco, el busto del general Belgrano todavía existía. Hoy en día el busto fue decapitado y la placa conmemorativa arrancada. ¿Hasta cuándo las autoridades de la Alcaldía de Managua o del Instituto Nicaragüense de Cultura se preocuparán por conservar los pocos monumentos que existen en la capital? Creo que esa falta de interés por preservar, conservar y mantener nuestros monumentos dice mucho de las diferentes autoridades culturales y municipales que han pasado por nuestro país.
Si hiciéramos un inventario sobre el estado de nuestros monumentos, nos daríamos cuenta de la barbarie cultural que a diario se comete contra ellos. ¿Qué podemos hacer los ciudadanos para impedir la destrucción de nuestras obras monumentales? ¿Cuánto durará el nuevo busto erigido hace poco frente al Banic, o el nuevo monumento fuente que están construyendo en la sede central del Ministerio de Salud, si existen delincuentes que se han dado a la tarea de destruir nuestro pobre patrimonio cultural?