Freddy García Eschke
Hemos visto con sorpresa cómo, sobre la base de un documento que no fue publicado íntegra y textualmente, LA PRENSA editorializa, negando a sus lectores el necesario balance y la rigurosa objetividad que se supone son principios del ejercicio profesional en este Diario.
Nos referimos a la carta enviada por el secretario general del FSLN, Daniel Ortega, al presidente de Irak, Saddam Hussein, fechada en La Habana el reciente 18 de marzo, misma fecha en que la envié a la Redacción de LA PRENSA y que fue consignada por LA PRENSA en su edición del día siguiente.
Si bien ustedes tienen todo el derecho a consignar documentos como el que nos ocupa en la forma y contenidos que estimen convenientes, conforme la valoración de la importancia y el peso noticioso que tenga, al adoptar su medio una posición editorial sobre el contenido de esta carga, LA PRENSA les negó a sus lectores una visión completa, cayendo en la odiosa práctica que siempre nos ha afectado a periodistas y consumidores de medios de comunicación, como es la censura.
Creemos que lo justo y respetuoso para los lectores es poner a su disposición los elementos completos, del tema, contribuyendo a fortalecer los elementos básicos de la democracia y los principios de la libertad de información, la cual es propiedad, en primer lugar, de los consumidores de medios de comunicación y que, nosotros, los que ejercemos la profesión de comunicadores sociales, estamos obligados enteramente a privilegiar.
Encargado de la Oficina de Prensa del FSLN