- Tropas de la coalición están a
160 kilómetros de la capital iraquí - Unos 2,000 guardias iraquíes se han rendido y cinco marines murieron
Cables combinados
Kuwait.-Tropas aliadas estadounidenses y británicas se encuentran a 160 kilómetros de la capital iraquí, Bagdad, y tienen tomada la segunda mayor población, Basora, al sur del país, mientras siguen bombardeando otras ciudades claves a lo largo y ancho de Irak.
El cuarto día de la guerra que el Pentágono ha llamado “Operación Libertad Iraquí” comenzó con un ataque aéreo contra Bagdad que había sido bombardeada repetidamente el sábado.
Las sirenas aéreas sonaron minutos después de que empezaran los ataques hacia las 02.30 horas locales (23.30 GMT de ayer), perpetrados al parecer por bombarderos B-52, los mismos aparatos que desempeñaron un papel decisivo en la primera guerra entre EEUU e Irak en 1991.
Todo parece indicar que los aviones abandonaron el cielo de Bagdad sin que las defensas antiaéreas respondieran a la ofensiva, la tercera durante la noche.
El ejército iraquí decidió ayer incendiar el petróleo que tenía acumulado en trincheras excavadas alrededor de Bagdad, con el objetivo de elevar una cortina de humo que dificultara la operación de los demoledores cazabombarderos norteamericanos.
Bagdad ofrecía anoche un espectáculo impresionante, rodeada por una cortina de humo, que se está por conocer si ocultó o no el blanco de los ataques.
La capital iraquí es también el objetivo último de las tropas de tierra de EE.UU. y del Reino Unido que siguen avanzando desde la frontera con Kuwait, haciendo frente esporádicamente a bolsas de resistencia.
En torno a Bagdad están desplegadas seis divisiones de la Guardia Republicana y la Guardia Republicana Especial, las unidades más fieles al régimen iraquí, que se espera defiendan con fiereza la población, símbolo del poder de Sadam Hussein.
Pero combates a menor escala entre las tropas aliadas y las fuerzas iraquíes se registraron el sábado en diversos frentes del sur.
La televisión iraquí informó de la muerte el sábado de un líder del gobernante partido Al Baaz en choques con las fuerzas aliadas, a 70 kilómetros de la ciudad de Nayaf, a unos 160 kilómetros de la capital iraquí, el punto más próximo a Bagdad hasta el que llegaron los soldados de EEUU y británicos.
Las fuerzas aliadas también encontraron dura resistencia en la población sureña de Nasiriya y en las proximidades de Basora.
La tercera división de Infantería mecanizada de EEUU tomó dos puentes sobre el río Eufrates en Nasiriya, y según fuentes militares estadounidenses avanzaron mas allá de la población.
Unidades de Infantería de marina anglo-estadounidenses, han ocupado el aeropuerto de Basora, y uno de los puentes que conducen a esa ciudad estratégica, situada en el Golfo Pérsico.
En Doha, la capital de Qatar, el jefe de las operaciones militares en Irak, general Tommy Franks, aseguró que entre 1,000 y 2,000 soldados iraquíes se habían rendido a las tropas aliadas.
Frank aseguró que las tropas aliadas lograrían la victoria con una fuerza arrolladora y que la campaña militar era “como ninguna otra en la historia”, pero admitió desconocer la suerte que había corrido Sadam Husein.
Mientras tanto, el ministro iraquí de Asuntos Exteriores, Nayi Sabri, subrayó hoy en la capital siria, Damasco, que su país resistirá “la agresión sionista” e instó a Turquía a que no ayude a los “enemigos de Irak”.
Esperemos que nuestros vecinos turcos actúen conforme a sus intereses, ya que los que buscan dañar a Irak recibirán un doble daño” dijo Sabri a los periodistas a su llegada a la capital siria, desde donde tiene previsto viajar a El Cairo.
El Parlamento turco autorizó el viernes a EE.UU. utilizar el espacio aéreo de Turquía para atacar Irak, pese a la fuerte oposición popular a la guerra.
El jefe de la diplomacia de Bagdad aseguró que baterías antiaéreas iraquíes derribaron hoy un avión militar estadounidense en las afueras de la capital, pero el supuesto derribo del aparato no ha sido confirmado por otras fuentes.
GUATEMALTECO ENTRE BAJAS
La comunidad militar de Camp Pendleton, en California, se vio conmovida por la noticia de que cinco de sus infantes de marina, entre ellos un guatemalteco, han muerto en los primeros días de guerra en Irak.
Entre los muertos se encuentra el cabo José Gutiérrez, de 22 años, de origen guatemalteco, residente en Los Angeles.
Tres de los infantes de marina que habían salido de Camp Pendleton murieron el viernes por la mañana en Kuwait cuando el helicóptero CH-46 en que viajaban se estrelló a unos 12 kilómetros de la frontera iraquí.
El cónsul de Guatemala en Los Angeles, Fernando Castillo, confirmó que Gutiérrez nació en Guatemala, pero creció en Estados Unidos a donde su familia emigró cuando aun era niño.
El diplomático informó que el Pentágono le anunció oficialmente que “fue el primer soldado muerto en combate”.
Estaba en actividad en la base militar de Camp Pendleton en California y pertenecía al 2do batallón de Infantería de Marina, que incursionó en Irak desde la frontera de Kuwait.
SOLDADO DETENIDO
Un soldado estadounidense se encuentra detenido como sospechoso de un ataque en Kuwait, que hirió a 13 de sus compañeros de la División Aerotransportada 101. “Un sospechoso fue puesto en custodia luego del ataque contra elementos de la División Aerotransportada 101. El sospechoso es un soldado asignado a la División’’, dijo un comunicado del Comando Central, que dirige la guerra contra Irak.
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