- Sandor Guido fue uno de los artífices del éxito felino
Gerald Hernández gerald.herná[email protected]
Sandor Guido descargó un doble empujador de dos carreras en el primer inning que abrió el camino para derrotar a los Tiburones en el lugar más difícil de hacerlo, el Estadio “Roque Tadeo Zavala”, de Granada.
“(Los Tiburones) no son invencibles en Granada como se decía”, señaló Guido, quien es uno de los jugadores motivadores de León. “Estaba atrás en el conteo, pero alerta en todo momento. Freddy Corea quiso retarme como una recta adentro y logré conectarla bien. Esta victoria fue un trabajo en conjunto”.
Arístides Sevilla fue el héroe del primer triunfo, con un pitcheo dominante a lo largo de 7 entradas. “Mi mejor lanzamiento fue la recta, que la mantuve bajita y con buena velocidad”, afirmó el prospecto nica de los Yanquis, que hizo 88 lanzamientos, dos menos que el límite establecido por su organización.
“En ningún momento tuve temor, tenía una mentalidad ganadora y las 4 carreras del primer inning fueron de gran estímulo”, agregó el derecho leonés que está programado para volver a lanzar en el cuarto juego de la serie, el próximo miércoles en León.
Los felinos aseguraron el triunfo con otro racimo de 4 anotaciones en la octava entrada, sobresaliendo un sencillo de dos carreras de Isaac Martínez, quien además estuvo brillante en el campo corto.
“En realidad estaba buscando un batazo a los jardines porque el infield me estaba jugado adentro y no quería batear para doble play. Pero gracias a Dios me salió un hit que terminó de hundir a los Tiburones”.
LA GUERRA APENAS COMIENZA
“Se perdió la primera batalla, no la guerra”, advirtió el eterno optimista Aníbal Vega, que conectó dos de los cinco imparables de los Tiburones. “Éste es un pleito de perros, y el más bravo será el ganador. Perdimos en casa, ahora nos toca ir a ganarle a su territorio. Esto apenas comienza”, agregó.
El pitcheo a la altura de la rodilla fue el arma fundamental del pitcheo leonés, según Jimmy González. “Arístides tira bajito y obliga a los bateadores a conectar muchas rolas, pero aun así siento que le dimos bien a la pelota, sólo que a terreno cubierto”, señaló el bateador 400 puntos. “Era casi una obligación ganar en casa, pero el pitcheo se nos cayó desde el inicio y el bateo estuvo apagado”.