- Las razones de Miguel Valdés
Edgard Rodríguez C.ENVIADO ESPECIAL [email protected]
TAMPA.- No hay que ser muy inteligentes para descubrir, que cuando Miguel Valdés habla, lo más conveniente es escuchar.
Este hombre, que durante más de dos décadas se encargó del adiestramiento del equipo cubano de béisbol, es una verdadera autoridad en la materia.
Sus disertaciones sobre el juego llevan siempre el rigor científico y el respaldo de quien ha probado en el terreno de juego, lo que expresa con sus palabras.
“Imagínate que a los 19 años estaba graduado en cultura física y a los 20 ya dirigía en el torneo nacional en Cuba”, recuerda Miguelito sin llegar a alardear.
Y su dominio de la perspectiva técnica del juego llegó a ser tan impresionante, que las autoridades del béisbol cubano lo “sembraron” en la selección.
Durante su permanencia al frente del equipo, los títulos mundiales y medallas en todos los torneos se volvieron una constante y Cuba aumentó su dominio.
“Puedo decir con mucho orgullo, que siempre puse mi mejor esfuerzo al servicio de mi país, y que mi salida no tiene que ver con aspectos políticos”, dice.
¿Qué motivó la decisión de salir de Cuba?
“Fue, sobre todo, por las humillaciones que me hizo pasar la autoridad del béisbol de mi país con una serie de cosas infundadas que no vale la pena repetir”.
¿No hubo motivaciones de índole económica?
“Sinceramente no. A mí se me trató bien en mi país, excepto con las humillaciones que se hizo pasar. Eso es lo peor que te puede suceder”.
¿Y entendemos que tiene ofertas aquí en EE.UU.?
“Sí, se me ha hablado sobre algunas opciones que aún estoy considerando. Pienso que debo tomar una decisión sin prisa y trabajo en ello”.
En Nicaragua se busca a alguien de su calibre.
“Pues yo estaría encantado de ir a trabajar a Nicaragua donde siempre han mostrado un gran respeto hacia mi trabajo, y eso es importante”.
El problema podría ser la plata para pagarle.
“Bueno, eso habría que discutirlo, pero me gustaría poder ayudar a Nicaragua. Conozco su béisbol y eso es un buen punto de partida, considero”.
¿En este momento qué hace Miguel Valdés?
“Ahora mismo trabajo como entrenador personal de José Ariel Contreras, y de acuerdo con su criterio, le estoy siendo de mucha utilidad”.
¿QUÉ PASABA?
“El problema de Contreras, al principio, era sobre todo psicológico. Su nivel en el béisbol cubano estaba muy por encima de los demás y su confianza estaba al máximo”.
“Pero después de ser conectado tan violentamente, esa confianza se afecta y la presión comienza a hacer mella. Pero en este momento, Contreras está en su punto”, afirmó.