El que vio la corrupción y los que no quisieron verla

Isidro Urtecho Marín

Algunos políticos y miembros de la Sociedad Civil han debilitado sus energías por el concepto erróneo de transitar en los caminos de la codicia, el halago desafortunado los ha hecho perder su autoestima ¿por qué ha de valer más el dinero que la familia, el honor y la Patria? El afán de acumular riquezas se convierte en una adicción, tan peligrosa como la droga, es increíble que funcionarios públicos se afanaron en hacer fortuna a costa de un pueblo desnudo sumido en la miseria, da mucho coraje ver tantos ambiciosos, tantos enfermos padeciendo del mal de la cleptomanía, si hay corrupción es porque existen las condiciones en las estructuras del sistema de Gobierno. Le han robado una gran oportunidad a Nicaragua, tanto dinero que se pudo haber invertido en los campos de producción, hospitales, etc. el gran índice de miseria extrema es peligrosa y dolorosa. Hay un presentimiento, creo que hemos perdido el rumbo económico y eso es una realidad.

Claro que todos son humanos y están expuestos a caer en debilidades, cometer errores, pero estos son actos vergonzosos, ¿dónde está el dios de estos hombres? Hoy se atropella y se mata por el dios dinero. Jesús tuvo el más sublime desprecio por el cochino dinero, no es posible imaginarnos un Jesús rico en bienes, el apego al dinero hacer perder la fe en Dios, “Timoteo 9.10, la raíz de todos los males es el dinero”, palabra de nuestro único y verdadero Dios y mucha vergüenza que las autoridades judiciales encontraron suficiente evidencia de corrupción donde resultó involucrado el ex presidente de la República, Dr. Alemán, lástima que el Dr. Alemán haya caído presa de estos males, lo que ha ocasionado la pérdida de su libertad por la sentencia dictada por la justicia de Nicaragua, el Dr. Alemán es un hombre a quien no se le puede negar su tenacidad en la lucha por el Partido Liberal, sus logros y objetivos, fue fundamental en la construcción de un partido que encontró débil, un partido que tenía líderes de escritorio obviamente nadie puede dudar de su carisma y liderazgo auténtico de su partido, pero repito lástima, lo atrapó la ambición, el poder y la codicia.

Hace muchos años en la administración Alemán-Bolaños me llamó poderosamente la atención la renuncia irrevocable del ministro de Economía, Dr. Francisco Laínez, esta decisión se da en los primeros meses de gobierno, se trata de un personaje extraordinario, transparente por tradición, honesto por costumbre, serio, capaz, maestro, economista, relevante personaje, el hombre que logró la época de oro económica en los años 60 y 70, renuncia a su puesto por sentirse aislado, supongo que comprende que las cosas del gobierno Alemán-Bolaños van por caminos equivocados. Esto hace un hombre con ética y de principios, eso precisamente era lo que debían haber hecho los funcionarios que nunca se dieron cuenta de que había una corrupción generalizada, mansiones, haciendas, casas de verano en diferentes balnearios, aviones, toyotonas, triciclos y hasta helicópteros, jamás tuvieron la posibilidad de ver nada, nadita de nada, nunca vieron un acto de corrupción, no leían los medios de información, no podían ver, porque no podían perder sus excelentes salarios y sus hermosos estipendios, pero hoy son los que con más saña tratan al hombre que les dio amistad, salarios exagerados, con sus respectivos pagos debajo de la mesa, no vieron nada, porque no hay peor ciego que el que no quiere ver y hoy estos ciegos condenan al Sr. Alemán.

Honestidad significa que no hay contradicción o discrepancia en los pensamientos, palabras o acciones, honestidad es no traicionar la confianza ajena, honestidad es saber reconocer lo que está bien y lo que está mal. Un honesto no puede colaborar con un deshonesto y esto tengo entendido motivó la renuncia del Dr. Laínez, jamás han escuchado a este excelente profesional hablar groserías en contra del Dr. Alemán, ha sido un crítico de la administración pública, de la falta de programas económicos para mejorar la vida de la nación, ha censurado los altos salarios y exceso de asesores del Estado, también gozando de excelentes salarios, hace tiempo decía el Dr. Laínez para qué pagar salarios tan elevados, si este país no tiene capacidad de funcionarios tan caros, Nicaragua decía el maestro Dr. Laínez, no necesita de genios graduados en Harvard e Incae, si la política económica es dictada por el FMI y finalmente aclaro, no conozco personalmente al Dr. Laínez, sólo sé que es un hombre que ha dignificado a Nicaragua.

El autor es escritor.  

Editorial
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