Dr. Miguel A. Barboza Rivas
Me gustó el enfoque del Dr. León Núñez en un artículo que publicó LA PRENSA sobre el tema de los bajos, bajitos y enanos. Tiene razón, algunas personas han aumentado de estatura y otras han disminuido, por muchos factores. Lo antropológico y genético no los podemos cambiar, pero sí los factores nutricionales, ambientales y culturales. Es verdad, no basta comer mucho, sino poco pero en calidad. Nuestros niños mal alimentados y cargados de parásitos difícilmente lograrán una buena estatura. Si a esto le agregamos la falta de educación física y deportes en las escuelas y comunidad, difícilmente se podrá lograr un buen desarrollo físico.
Con la edad tanto altos como bajos pierden estatura, sobre todo las mujeres, por la descalcificación de los huesos; y su prevención y mejor tratamiento es la buena alimentación y el ejercicio. En la niñez y juventud se adquiere el máximo desarrollo de los huesos, siempre y cuando se tenga una buena alimentación y se practiquen ejercicios de crecimiento.
Pasando de lo científico a lo irónico, no hay que preocuparse, con los años los bajos nos convertiremos en bajitos, y si nos comparamos con los altos seremos enanos. Aconsejo luchar contra el exceso de peso y la descalcificación, con huesos frágiles, además del peligro de fracturas, la presión de la atmósfera nos aplasta y muchos años de carga sobre nuestros hombros de los desastres de nuestro país, es de esperar nos convierta en enanos. Lo grave sería que además de enanos, fuéramos “enanos cabezones”; que creen saber mucho, pero que hacen mal las cosas.
Pronto invitaré al Dr. Núñez a una comida de campesino, pero campesino del mediterráneo español, es decir con jamón serrano, queso manchego y vino de Valdepeñas, como en nuestros alegres años de estudiantes.
Ortopedista Traumatólogo