Violeta Reyes de Padilla
¡Nicaragüenses: despierten de su abulia y apatía! Ojalá sea tiempo de impedir que las señoras y los señores diputados aprueben la “Ley de igualdad de oportunidades”.
Esta ley es nociva para todo el conglomerado nicaragüense pues todas las capas sociales serán afectadas ya que se pretende una modificación de los patrones socio-culturales de la sociedad nicaragüense.
Es una ley de aplicación general por lo que involucra todos los ámbitos de la interacción social, económica, política y cultural. Todos los sectores del gobierno y poderes del Estado tendrán que tener un 40 por ciento de mujeres al comienzo hasta llegar al 50 por ciento, y así a todas las empresas privadas y estatales y hasta familiares.
Es una ley que se disfraza con un título que engaña ya que privilegia a las mujeres discriminando al hombre; es una imposición de cuotas numéricas sin tomar en cuenta conocimiento y estudios.
Esta ley usa terminología ambigua y con diferente significado, por ejemplo: a sexo y género los separan e interpretan, género como construcción social y el sexo —para ellas— es cuestión biológica lo cual no determina su uso sexual, sino que es una opción. Entiéndase que, para las personas que tienen esta forma de pensar, por ejemplo: una mujer tiene todas las propiedades biológicas de mujer y, sin embargo, puede ejercer su función sexual con otra mujer y no con el hombre, como sería lo normal y natural. De manera que al usar “género”, se refieren al heterosexual, homosexual, bisexual, etc, etc., según inclina a cada quien la sociedad y cultura.
Esta ley incluye “servicios” de salud sexual y reproductiva que conlleva a una enseñanza de libertinaje y aberraciones sexuales inclinando a la juventud a una sexualidad lesbiana y homosexual y, por supuesto, al aborto que va incluido implícitamente en “servicios de salud sexual y reproductiva”.
Esta peligrosísima ley viene a trastocar todo nuestro patrimonio cultural, moral y familiar ya que ataca directamente a la familia porque saca a la mujer del ámbito del hogar y de su función de madre para que trabaje fuera de la casa ocupando los puestos de trabajo que dejarán los hombres para que se llenen las cuotas. Al no tener trabajo estos hombres se crearán otra clase de problemas ya que al estar ociosos se dedicarán al alcohol y a la droga y a la violencia intrafamiliar, se desarrollará una delincuencia peor de la que ya tenemos.
El Instituto de la Mujer (Inim) se hará cargo del cumplimiento de la “Ley de Igualdad de Oportunidades” y se convertirá en un súper ministerio que controlará hogares y empresas y muchas de las mujeres feministas que están impulsando esta ley absurda formarán parte de ese elenco.
Mujeres feministas radicales, las mismas que actuaron en el caso del aborto a “Rosa”, son las que vigilarán por el cumplimiento de esa ley. Fíjense bien, señoras y señores diputados, y pueblo de Nicaragua en las manos de quien va a quedar la sociedad.
Les pido a las señoras y señores diputados que reflexionen y se den cuenta que esta ley no le conviene a Nicaragua por ningún lado que se le vea: tiene muchos artículos que son objetables. Espero que busquen siempre el bienestar de las y los nicaragüenses.
La autora es miembro de ANIMU.