La existencia de las tortugas verdes y carey está amenazada. Aunque hay veda, el consumo de su carne continúa. (LA PRENSA/Archivo)

RAAS en riesgo de perder diversidad biológica

Sólo existen tres encargados de proteger la biodiversidad en esta región de 27 mil 407 kilómetros cuadrados. La velocidad con que se destruyen los hábitats, pone en peligro las especies Sergio León C.CORRESPONSAL / [email protected] A pesar de que el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) decretó vedas a nivel nacional para resguardar la […]

  • Sólo existen tres encargados de proteger la biodiversidad en esta región de 27 mil 407 kilómetros cuadrados. La velocidad con que se destruyen los hábitats, pone en peligro las especies

Sergio León C.CORRESPONSAL / [email protected]

A pesar de que el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) decretó vedas a nivel nacional para resguardar la diversidad biológica de las especies, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) son solamente tres los funcionarios encargados de dar cumplimiento a esa ordenanza, por lo cual se les hace prácticamente imposible cubrir, con ese personal, una extensión de 27 mil 407 kilómetros cuadrados.

De acuerdo con Róger Montalván Duarte, delegado del Marena en la RAAS, aparte de él, son también responsables de darle cumplimiento a la veda un coordinador técnico y un responsable de áreas protegidas. “Sin embargo, con la ayuda de los medios de comunicación y pobladores de Bluefields le estamos dando cumplimiento al decreto ministerial”, acotó el delegado del Marena.

Balbo Muller, coordinador técnico del Marena en la región, indicó que son cuatro las especies en veda. “Solamente dos de ellas son de veda indefinida: la lora nuca amarilla y la tortuga carey”, aseguró el funcionario.

Mientras tanto, la tortuga verde y el cuajipal tienen vedas parciales, ya que sus fechas oscilan entre el primero de marzo y el 31 de junio, cuando se prohíbe su caza, transportación y comercialización”, indicó.

EN EXTINCIÓN

Muller, biólogo marino, indicó a LA PRENSA que en la actualidad existen estudios del cuajipal (caimán crocodilus) que lo señalan como especie en extinción, referido así por la convención internacional de especies amenazadas de flora y fauna (CITES).

“Es por esa razón que, en Nicaragua, la caza del cuajipal está restringida. Sin embargo, se permite su aprovechamiento en las Regiones Autónomas Norte y Sur de la Costa Caribe, Chontales y Río San Juan”, afirmó Muller.

Con respecto a la tortuga carey, el biólogo marino indicó que ésta se encuentra en todo el Caribe. “También las ubican en Costa Rica y Panamá, bordeando los arrecifes”, aseguró.

Muller añadió que contrario a la tortuga carey, la lora nuca amarilla sobrevive en las zonas trópico húmedo. “Con los despales en estas zonas estas loras se han trasladado a las zonas del Pacífico. Éstas van y vienen de acuerdo con el comportamiento del tiempo”, puntualizó el bió-logo.

LAS VEDAS

El Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) decretó a nivel nacional veda a favor de cuatro especies en peligro de extinción, considerando que el artículo 71, numeral 1, de la Ley General del Medio Ambiente y los Recursos Naturales (Ley 217), estipula que para efectos de resguardar la diversidad biológica corresponde al Marena establecer el sistema de vedas.

Además de la tortuga verde, el cuajipal y la lora nuca amarilla, también está protegida la tortuga carey.

El artículo 12 de la resolución ministerial número 007-99, del sistema de vedas nacionales de especies silvestres nicaragüenses, estableció el sistema nacional de vedas de estas especies.

El artículo 13 de la misma resolución ministerial tiene consignado que las vedas nacionales serán revisadas, actualizadas y publicadas anualmente en La Gaceta, Diario Oficial de la República.  

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