Un oficial de la Policía Nacional muestra parte de la heroína decomisada el año pasado en Chinandega.

Juzgados y Tribunales, rutas de escape para los narcos

Magistrados de Apelaciones revocan autos de prisión a narcotraficantes, impuestos por jueces de primera instancia Freddy Potoy [email protected] Con una Ley antinarcóticos tan estricta como la 285, actualmente vigente en Nicaragua, se podría pensar que ser capturado con un camión “forrado” de cocaína o heroína es garantía para pasar unos buenos años en la cárcel. […]

  • Magistrados de Apelaciones revocan autos de prisión a narcotraficantes, impuestos por jueces de primera instancia

Freddy Potoy [email protected]

Con una Ley antinarcóticos tan estricta como la 285, actualmente vigente en Nicaragua, se podría pensar que ser capturado con un camión “forrado” de cocaína o heroína es garantía para pasar unos buenos años en la cárcel. Pero no.

Según se desprende de las cifras y casos que LA PRENSA ha revisado en los distintos departamentos del país, algunos Juzgados y Tribunales de Apelaciones más bien se han convertido en una ruta fácil de escape para los narcotraficantes capturados en el territorio nacional.

Desde 1999, la nulidad de juicios por narcotráfico se ha incrementado, los magistrados de algunos Tribunales de Apelaciones con frecuencia revocan sentencias con auto de prisión impuestas por jueces de primera instancia, los narcos a través de sus abogados logran que se les beneficie con fianza personal, con libertad condicional o en el mejor de los casos –para ellos– son sobreseídos o absueltos definitivamente.

El problema de la justicia frente al narcotráfico en Nicaragua ha vuelto a la palestra pública, luego que el narcotraficante guatemalteco Juan Carlos Ospina, recientemente se fugó gracias a un dictamen de un médico forense falsificado por una “red judicial”, según explicaron las autoridades de la Policía Nacional y la Corte Suprema de Justicia (CJS).

En su informe anual sobre la Cooperación de los Países Americanos en la Lucha Antidrogas, dado a conocer hace dos semanas, el gobierno de Estados Unidos afirmó que la corrupción en el sistema judicial nicaragüense es una de las principales debilidades de este país en el combate contra el narcotráfico y el crimen organizado.

CSJ ANALIZA ESTADíSTICAS DE la NARCOACTIVIDAD

Por su parte, el presidente de la Comisión de Régimen Disciplinario de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rafael Solís Cerda, la semana pasada señaló que están realizando un estudio sobre los casos donde los acusados por narcotráfico han obtenido su libertad.

“Aún no tenemos esas estadísticas, pero creo que es más el número de casos donde son fulminados, que cuando salen libres, pero eso lo van determinar las estadísticas”, expresó.

Sin embargo, cada año se incrementan las nulidades de los procesos contra los delitos de narcotráfico. En 1999, de 651 causas por tráfico de drogas, 14 de ellas fueron anuladas por problemas en el procedimiento. En el 2000, de 513 causas, 27 resultaron nulas y en el 2001, de 761, 31 fueron anuladas por los mismos problemas, según cifras oficiales.

HEROÍNA EN AUMENTO

De acuerdo con las estadísticas oficiales de la Policía Nacional, desde 1990 hasta el 2002 las incautaciones de cocaína se han incrementado, sin embargo, otro elemento que preocupa es el aumento de las incautaciones de heroína a partir del 2000 en Nicaragua, año en que las autoridades incautaron dos kilos. En 2001, se decomisaron 8 kilos con 422 gramos de heroína; en el 2002, la Policía registraba la incautación de más de 5 kilos de heroína y en el 2003, la sorpresa más grande han sido los 22.5 kilos de heroína incautados en Somotillo, Chinandega. No obstante, entre 1996 y 1999, la Policía Nacional apenas capturó cinco kilos de heroína.

Pero entre el 2000 y el 2002, la cantidad de heroína incautada en Nicaragua se ha cuadriplicado en relación al período correspondiente entre 1996-1999.

CORDERO: «¿QUE MAS PRUEBAS QUIEREN?»

Para el Director General de la Policía Nacional, primer comisionado Edwin Cordero, es claramente frustrante hablar del tema.

“Hacemos todo lo que podemos, no podemos hacer más. ¿Qué más prueba que entregar 500 kilos de cocaína y decirle: éste es el que lo llevaba y que ustedes lo filmaron? Ustedes vieron que esa era la persona que llevaba los 500 kilos de cocaína, ¿qué más pruebas quieren?”, indicó Cordero.

“Por muchas pruebas que brindemos nosotros, si hay corrupción, es difícil que eso se pueda superar”, se limitó a decir el jefe policial.

Al consultarle qué hace la Policía para evitar que algunas deficiencias sean utilizadas por los abogados defensores de los narcos para obtener su libertad en los Juzgados, Cordero afirmó: “Los abogados tienen que defender a sus clientes, eso quiere decir que el abogado es más astuto. El defensor es más astuto, no es problema nuestro, nosotros no nos enfrentamos al abogado, sino el juez”.

MAS CLARO NO CANTA UN GALLO

Arto. 78: “Los reos procesados por la comisión de los delitos contemplados en la presente Ley, no serán excarcelados por ningún motivo bajo fianza, y no gozarán de los beneficios de la condena condicional, de la libertad condicional, ni el indulto o amnistía”, establece la Ley de Estupefacientes, Sicotrópicos y Otras Sustancias Controladas; Lavado de Dinero y Activos Provenientes de Actividades Ilícitas (Ley 285).

Además:
Magistrados de Estelí liberan a cinco de nueve narcotraficantes  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí