Fabián Medina [email protected]
FRANKESTEIN
Hasta ahora magistrados y fiscales empiezan a oler la podredumbre que hay en el sistema de justicia. Que hay una mafia, que se trafica con dictámenes médicos legales, que se venden y compran absoluciones… ¿En qué país viven estos señores? Eso lo sabe todo el mundo. Lo que pasa es que estas mafias que hoy tanto les escandalizan han sido creadas por ellos cuando se hacen de la vista gorda, cuando se archivan denuncias, cuando se castigan con traslados o destituciones, hechos que involucran la libertad de asesinos, violadores o narcotraficantes. Crearon un Frankestein y sólo hoy se percatan que es un monstruito la criatura.
CAÑONAZOS
¿Qué es lo peor que le puede pasar a un juez que decidió hacer dinero en el sistema judicial? Que lo destituyan del cargo. Pero a quién le importará jugársela si le ofrecen 30 o 50 mil dólares por una absolución. Y muy malo tendría que ser para que lo destituyan a la primera. Antes habrá hecho varios negocios de éstos. Moraleja: si de verdad se quiere sanear el sistema judicial, un juez debe estar seguro que corre el riesgo de recibir un castigo igual o peor al daño que ha hecho, y esto es cuando menos, cumplir la sanción de la persona que libera, si se comprueba que faltó a la misión que la sociedad le ha encargado.
COMUNICADORES
¿Cuál es la locomotora que jala los vagones de ese tren que se llama Nicaragua? ¿Su economía? ¿Cuál economía? ¿Los políticos? Si avanzamos, lo hacemos a pesar de ellos que sólo conocen el retroceso en su palanca de cambios. ¿La Iglesia? No creo. Se quedó en una estación varios siglos atrás, pidiéndonos a gritos que regresemos. ¿Entonces quién o qué? A mi criterio ha sido la capacidad que hemos desarrollado los nicaragüenses de comunicarnos y establecer un acuerdo mínimo sobre el país que queremos construir. Por supuesto, el mérito no es sólo de los periodistas. ¿Cuántas cartas llegan cada día a los periódicos, o cuántas llamadas reciben los programas de radio y televisión? Somos, y eso hay que aplaudirlo, una sociedad que le gusta tomar la palabra.
LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Por eso me parece una ligereza, que ahora cuando se habla de quitar exoneraciones de impuestos se ponga en la mira algunas de las facilidades que ha dado el Estado para que circule el pensamiento, que es hoy por hoy la mejor cara que tiene nuestra maltrecha democracia.
INFORMES A LA MEDIDA
Miren para dónde van las cosas. El general Roberto Calderón pide que se haga una investigación exhaustiva sobre el caso de las armas porque no le gusta la investigación que hizo la OEA. Tampoco le gusta a Gobernación y Defensa. Cómo les va a gustar si ellos aparecen señalados. Entonces esa nueva investigación exhaustiva, ¿quién la haría? ¿El Ejército? Hombré, no se tomen la molestia, basta fotocopiar la que hizo la Policía. Ahí ya aparece que se hizo todo correctamente, que es lo que quieren. ¿O no?