Noel Hernández Ramos [email protected]
A partir del 22 de marzo los transportistas del país tendrán que asegurar a los pasajeros que a diario utilizan el servicio de transporte, una vez que entre en vigencia la nueva Ley para el Régimen de Circulación Vehicular e Infracciones de Tránsito.
Ramón Cruz, de la Unión Regional de Cooperativas del Transporte Colectivo (Urecotraco), explicó que la nueva Ley obliga a todos los propietarios de vehículos automotores a adquirir un nuevo seguro de responsabilidad civil, así como un seguro de accidentes personales de transporte de pasajeros.
Según la Ley, uno de los objetivos del seguro de accidentes personales de transporte es brindar amparo a los pasajeros del vehículo asegurado, con la cobertura de muerte accidental, incapacidad permanente y reembolso en concepto de gastos médicos.
Sin embargo Cruz advirtió que esto trae un problema serio para los transportistas.
Explicó que actualmente la Dirección de Seguridad de Tránsito sólo les exige un seguro profesional o de licencia que es válido por un año y tiene un valor de 260 córdobas.
Sin embargo, cuando ocurre un accidente la aseguradora les cobra mil 500 córdobas de reenganche y si no los pagan, no les dan el monto a que tienen derecho por la póliza de seguro.
ASEGURADORAS NO MUESTRAN INTERÉS
En ese sentido dijo que los transportistas están preocupados porque las aseguradoras todavía no se les acercan para presentarles ofertas y no se sabe de cuánto sería el reenganche del seguro.
Además explicó que nunca ha existido interés de parte de las mismas por asegurar las unidades de transporte por el estado de deterioro, el alto riesgo de accidentes y la edad del parque automotor.
A pesar de ello, la Dirección de Seguridad de Tránsito ya les dijo que el seguro debe ser adquirido antes del 22 de marzo.
Anteriormente el gobierno exigió a los transportistas un seguro para los pasajeros, cuya póliza tenía un valor de 600 córdobas, pero según Cruz no era funcional porque al final ningún pasajero obtuvo ningún beneficio, porque tenía que pasar por un montón de trámites burocráticos.
“Lo que sucedía es que cuando te accidentaban, uno no se andaba acordando de seguro, sino que sencillamente se lo llevan a un hospital y a la hora tenías que esperar a que te hicieran un peritaje médico, luego ir a Tránsito para que evalúen el accidente y después ir a buscar al conductor para que vaya a buscar cómo sacar la póliza”, señaló.