- Oficialmente se tiene un registro de 700 víctimas, pero se cree que número es mucho mayor
Mariela Fernández [email protected]
Pese a que Nicaragua fue declarada por la Organización de Estados Americanos (OEA), como libre de minas antipersonales en arsenal, es el país centroamericano que más registra víctimas de minas, según dio a conocer Héctor Collado, analista de rehabilitación, durante el foro final sobre los resultados de la iniciativa tripartita México, Canadá y OPS, para la atención de víctimas de minas, de la región.
Collado aseguró que en el país se reportan unas 700 víctimas de minas. “Deben haber más (víctimas), lo que pasa es que muchas personas tienen el accidente y no se registran, como víctimas de guerra”.
Mientras en Nicaragua se reportan 700 víctimas, El Salvador registra 300 y Honduras 200.
De acuerdo al Asesor Regional de Rehabilitación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Armando Vásquez, en Nicaragua se reportan más víctimas debido a la guerra que se vivió en los años 80, le sigue El Salvador donde también se vivió una situación similar, y por último Honduras, afectada por ser fronteriza con Nicaragua .
Vásquez señaló que aún no cuentan con un estudio que demuestre la cantidad de personas víctimas de minas, siendo éste uno de los principales temas a tratar durante los cuatro días que durará este foro, que se lleva a cabo en el Centro de Convenciones del Intercontinental Managua.
Asimismo indicó que para superar este déficit, en conjunto con el Instituto de Estadísticas y Censos (INEC) y la Universidad Centroamericana (UCA), iniciaron desde enero la primera Encuesta Nacional de Discapacidad.
Otro de los objetivos del encuentro, que señaló Vásquez, es recabar información para definir la magnitud de los incidentes relacionados con minas terrestres, fortalecer la capacidad de los servicios de salud, incrementar el conocimiento sobre los riesgos de las minas y mejorar los programas de inserción e integración social.
“Cada país expondrá los avances y pegones que han tenido en cuanto a los componentes de rehabilitación de base comunitaria, servicios de prótesis, reinserción socioeconómica y sistema de información”.
Vásquez señaló que durante los tres años y medio que tiene la iniciativa han logrado el fortalecimiento de las capacidades nacionales en los diferentes países para dar respuesta a las personas con discapacidad desde el punto de vista de planificación y organización de programas y servicios de rehabilitación.