Gabriela Cuadra y su papá, Armengol Cuadra.

¿A quién se parecerá tu Bebé?

¡Es el vivo retrato de su papá! Tiene los ojos del abuelo. Heredó el carácter de su tía. Los camanances de la madre. Esas son algunas de las frases que suelen escuchar los bebés cuando sus familiares les buscan similitudes con sus seres queridos. En realidad es imposible predecir qué rasgos físicos y de la […]

¡Es el vivo retrato de su papá! Tiene los ojos del abuelo. Heredó el carácter de su tía. Los camanances de la madre. Esas son algunas de las frases que suelen escuchar los bebés cuando sus familiares les buscan similitudes con sus seres queridos.

En realidad es imposible predecir qué rasgos físicos y de la personalidad heredará un bebé, dado que cuando el óvulo y el espermatozoide se encuentran, inicia la lucha de los genes, en la que no se sabe quién será el ganador sino hasta los dos meses después del parto.

La fuerza de la genética

En el proceso de Meiosis, en el cual se da la división de las células reproductivas, se intercambia material genético, explica el especialista en genética, doctor Gerardo Mejía.

Todos tenemos información genética de nuestra madre y padre. Esto nos lleva a encontrarnos con una variedad de células que tienen mezclas de genes paternos y maternos, desde células con 99 por ciento de genes del padre y solamente uno por ciento de genes de la madre, o el caso contrario.

La razón por la que quizás consideres que el bebé de una amiga o tu sobrina, se parece más al papá que a la mamá, es que tiene mayor carga genética del padre que de la madre.

El hijo menor de Alma Azucena, Juan Bautista, era el vivo retrato de su abuelo. ¿Cómo es posible? Porque la célula que le tocó llevaba una carga genética mayor de la madre, quien a la vez recibió mayor carga genética de su padre, es decir, el abuelo de Juan Bautista.

El porqué de los gemelos

La única excepción que existe en esta división genética se da en el caso de los gemelos. “Nacen del mismo óvulo y espermatozoide, cuando se unen y después de unas cuantas divisiones celulares, se independizan y se forman dos seres idénticos, aparte de esos casos, todos los hermanos somos diferentes; por mucho que nos parezcamos tenemos características diferentes porque provenimos de células distintas”, afirma el pediatra Mejía.

Dominantes y recesivos

Los genes se clasifican en dominantes y recesivos. Los dominantes determinan aspectos como el color de la piel, textura y color del cabello. “Por ejemplo, si un hombre de raza negra se une con una mujer muy blanca, como de Noruega, el niño nacerá con una piel bronceada, pero predominará el color de piel del padre”, indica el especialista.

La estatura

Las características están influenciadas por genes dominantes, pero tienen otra situación relacionada con las características del gen.

En el caso de la talla, aunque hay una carga genética determinante, ésta depende mucho de los factores externos, como la nutrición de la mamá, la alimentación del bebé y su estado de salud, lo que influye en que el infante desarrolle una talla adecuada.

El peso

Con referencia al peso, cuando hay una carga alta genética de obesidad, es decir, cuando el padre y la madre son obesos, el bebé es más propenso a serlo y el riesgo aumenta en la medida que los hábitos alimenticios de esa familia favorezcan el sobrepeso.

¡El mismo lunar que mamá!

Hay lunares que se heredan. Los lunares son lugares donde la melanina —el pigmento de la piel—, se acumula, esto tiene que ver con procesos de migración de la célula.

Mejía expresa que cuando el embrión se está formando, hay muchas células que tienen que caminar para llegar al lugar donde les toca funcionar, en ese camino pueden quedar cúmulos de células que desarrollan estructuras donde no deberían estar.

Eso no lo sabe Cristina, de 15 años, quien tiene un lunar café en el brazo derecho. Su mamá, Georgina, tiene un lunar del mismo color en el mismo brazo. Esta situación tiene una explicación genética.

Nosotros tenemos genes para todo. Los lunares son genéticamente determinados producto de la mutación que sufrió ese gen y hace que ahí se acumule más melanina, más pigmento, dice el médico.

El color de los ojos

Mi abuelita, quien desde que la conozco tiene los ojos café oscuro, jura que nació con los ojos verdes. Nunca le creí. Según el doctor Mejía, el color de los ojos a veces varía. Todos los órganos con que se nace, y la piel, todavía no están terminados, tienen que terminar de desarrollarse con el tiempo.

“Si el niño nace con ojos claros y sus papás son de ojos oscuros, significa que todavía el pigmento no se ha terminado de acumular”, apunta el genetista.

¡Qué personalidad!

De tal palo, tal astilla. Esta frase retrata a Patricia Alejandra Silva, de ocho meses de edad e hija de Miss Nicaragua 1992, Ida Patricia Delaney, quien “heredó” de su madre, la afinidad con las cámaras fotográficas y el modelaje.

Patricia, después de una larga jornada de sesiones fotográficas estaba como si recién terminaba su siesta vespertina. ¿Realmente se heredan las aptitudes y la personalidad?

La doctora Josefina Murillo Vargas, especialista en sicología clínica afirma que lo que determina la personalidad de una persona es el 50 por ciento el ambiente y 50 por ciento la herencia genética.

La profesional con estudios en el Herbert Lehman College de Estados Unidos, sostiene que desde los tres años de edad los niños empiezan a imitar a sus padres. “La niña empieza a jugar con los zapatos de la mamá, imita lo que ve”.

Con los varones sucede lo mismo, por eso es importante que los hijos de matrimonios divorciados tengan una figura paterna a la cual imitar.  

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