- El Centro Carter niega que el
ex presidente Jimmy Carter
persuadiera a Ortega a que
reconociera su derrota en 2001 - General Carrión asegura que el Ejército “no es monigote de nadie”, al rechazar supuesto apoyo a conspiración electoral
José Adán Silva [email protected]
El Centro Carter y el Ejército de Nicaragua se sumaron ayer a los desmentidos sobre la versión de una supuesta conspiración para un fraude electoral en las elecciones nacionales del 2001, ofrecida recientemente por el presidente de Ética y Transparencia, Gabriel Solórzano, declaraciones que también han sido refutadas por el dirigente sandinista, Daniel Ortega.
De acuerdo a una comunicación enviada a LA PRENSA por Jennifer McCoy, directora del Programa de las Américas del Centro Carter, es completamente inexacta la versión de Solórzano que asegura que el ex presidente Carter fue despertado de urgencia la madrugada del 5 de noviembre para ponerlo en conocimiento del presunto plan para robarle las elecciones al candidato vencedor, Enrique Bolaños. Incluso, Solórzano aseguró que el ex presidente Carter debió persuadir a Ortega para que reconociera su derrota electoral.
“El presidente Carter no llamó a Daniel Ortega en ese momento, ni le intentó persuadir a conceder su derrota en una conversación que sostuvieron los dos posteriormente. Cuando el presidente Carter habló con Daniel Ortega más tarde la misma mañana, el ex presidente Ortega dijo, sin ser preguntado, que planeaba hacer un anuncio reconociendo la tendencia de los resultados una vez que el Consejo Supremo Electoral comenzara a publicarlos y después de reunirse con la Convergencia. Así lo hizo, pese a que el CSE había reportado tan sólo un cinco por ciento de los mismos debido a procedimientos muy dilatados de digitación y tabulación”, expresa la correspondencia de McCoy.
EJÉRCITO NIEGA APOYO A TRIUNVIRATO
El Jefe del Ejército de Nicaragua, general Javier Carrión, negó tajantemente que esa institución castrense se haya prestado a una conspiración política durante las pasadas elecciones para apoyar un supuesto “triunvirato” promovido por el entonces Presidente de la República, Arnoldo Alemán Lacayo.
En sus declaraciones, Solórzano insinuó que el Ejército de Nicaragua salió a las calles para intimidar a la población como parte del juego político, lo que fue desmentido rotundamente por el general Carrión.
“Nosotros, sin ser monigotes de nadie, somos respetuosos de las autoridades constitucionales que demandan a la institución militar un servicio a la población y a la seguridad ciudadana, y por lo tanto, salimos bajo la ley, en este caso, mis declaraciones a los organismos internacionales era que no miraba la suficiente violencia para llegar a un Estado de Emergencia, porque era contraproducente”, expresó el jefe de las Fuerzas Armadas.
Carrión reconoce que durante la campaña electoral se reunieron varias veces con organismos nacionales e internacionales de observación, además del Consejo Supremo Electoral y la Presidencia de la República, para informales de los posibles brotes de violencia electoral en el país, ante lo cual el Ejército prometió actuar bajo el mandato de la Ley y dentro del marco constitucional.
“Quiero señalar, de antemano, que el Ejército de Nicaragua, dejó establecido claramente, a todos con quienes se entrevistó, que nunca iba a actuar al margen de la Constitución y la Ley, y que dentro de la conversación que tuvimos con Ética y Transparencia, desgraciadamente no salió la parte en que yo le reafirmé a Ética y Transparencia que la acción del Ejército iba a estar dentro del marco constitucional”, dijo Carrión, quien asegura haberle dicho al ex presidente Alemán que no tenían información sobre posibles actos violentos que pudieran poner en peligro la paz de la nación.
Según Carrión, la presencia de los militares en las calles durante la etapa final de la campaña, se debió a las medidas de seguridad que habían organizado con la Policía Nacional para custodiar los materiales electorales y los centros de cómputos, así como en las Juntas Receptoras de Votos.
“Quiero decir que el 3 de noviembre que yo me reuní con el ex presidente Jimmy Carter, le manifesté lo mismo, y bajo ningún punto de vista el Ejército tuvo información de una maniobra inconstitucional”, dijo Carrión.
POR ACLARACIÓN
“Nosotros no somos monigotes de nadie, el Presidente de la República es el jefe supremo de las Fuerzas Armadas, y desde la época de la señora presidenta Violeta de Chamorro, el Ejército ha salido a las calles por peticiones oficiales de las autoridades civiles”, dijo ayer el Jefe del Ejército de Nicaragua, general Javier Carrión, al entregar a la Fiscalía el informe de esa institución sobre el desvío de las armas a Colombia.