- Las llamas le afectaron casi el treinta por ciento de su cuerpo. Los médicos del Hospital Fernando Vélez Paiz, no descartan un fatal desenlace
Carlos Martínez Morán [email protected]
Fabio Lacayo Ransing, de trece años, lucha desesperadamente contra la muerte en la Sala de Cuidados Intensivos del Hospital Fernando Vélez Piaz, luego de sufrir graves quemaduras.
Tiene casi el treinta por ciento de su cuerpo en carne viva, por las fatídicas llamas que arrasaron con su vivienda y que le quitaron la vida a su hermanita de tres años.
El doctor Julio César Flores, director de ese centro asistencial, manifestó que el pequeño tiene afectada una parte del cuello, su hombro izquierdo, el rostro, la espalda, y otras áreas del cuerpo.
“Son quemaduras profundas de segundo y de tercer grado y aunque su situación es crítica, su condición es estable”, dijo el galeno.
Agregó que en el hospital se realizan todos los esfuerzos para lograr su curación, pero corre el peligro de que empeore en cualquier momento porque las afectaciones le podrían generar otras complicaciones.
Fabio Lacayo Ransing resultó afectado en el incendio que arrasó con su casa el pasado miércoles en la comunidad San Alberto, Rio Coco.
Su tío, Emilio Ransing Fenly, que lo asiste en su lecho de enfermo, informó que la vivienda del niño se incendió a causa de una lámpara de kerosene.
“Accidentalmente ésta le dio fuego a un alero de la casa y luego vino el infierno”, dijo.
Agregó que este incendio cobró también la vida de una niñita de tres años de edad y causó daños en cinco personas más, de las cuales se encuentran dos hospitalizadas.
Reveló que el niño Fabio Lacayo Ransing, había llegado esa noche a la comunidad San Alberto y decidió hospedarse en la casa del siniestro en espera de poder matricularse en el colegio de la comunidad.
Emilio Ransing Fenly manifestó con tristeza temer por la vida de su sobrino, pues aunque los médicos del Hospital Fernando Vélez Paiz hacen todo lo posible por sanarle, éste podría morir debido a la gravedad de las quemaduras.