Las tropas estadounidenses se preparan para la guerra en el desierto en Kuwait. Este explorador cumple con una misión. (LA PRENSA/AP)

Una nueva alianza contra el unilateralismo estadounidense

¿Qué yace en el fondo de la crisis en la OTAN y de la disputa sobre una guerra en Irak? Isaac Bigio (*) El martes 11 los titulares de los principales diarios europeos trataban acerca del nuevo acuerdo Francia-Alemania-Rusia. Para ‘Liberation’ éste es el ‘eje anti-guerra’ distinto al eje contra el mal que organiza Bush. […]

  • ¿Qué yace en el fondo de la crisis en la OTAN y de la disputa sobre una guerra en Irak?

Isaac Bigio (*)

El martes 11 los titulares de los principales diarios europeos trataban acerca del nuevo acuerdo Francia-Alemania-Rusia. Para ‘Liberation’ éste es el ‘eje anti-guerra’ distinto al eje contra el mal que organiza Bush. Para el Daily Mirror, Berlín y París muestran así su ‘gran ingratitud’ ante Washington y Londres quienes les protegieron contra Moscú durante la Guerra Fría.

El nuevo bloque no es pacifista ni se basa en acuerdos ideológicos. Jacques Chirac es un conservador gaullista, Gerhard Schroeder es un socialdemócrata tradicional y Vladimir Putin es un nacionalista gran ruso. Los dos primeros fomentaron la guerra contra Yugoslavia y el tercero sigue usando armas de destrucción masiva contra los separatistas chechenos de su propio país.

Esta es la primera vez que las 3 grandes potencias continentales europeas coordinan una resistencia contra el bloque anglo-americano.

En las 2 guerras mundiales Alemania combatió contra sus dos flancos (Rusia y Francia) quienes se aliaron a las potencias anglo-parlantes. Francia y Alemania, después de haber librado 3 cruentas guerras entre 1870 y 1945, vienen constituyendo un polo que apuntala al euro, que busca crear un pasaporte común y aspira a una fuerza militar propia de la Unión Europea. Rusia se ha unido al proyecto de ambos realizando una curiosa venganza sobre la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

La OTAN nació como un pacto militar occidental contra Moscú. Una vez que el Partido Comunista perdió el poder en Rusia y el bloque soviético quedo desintegrado, la OTAN empezó a reclutar antiguos miembros del Pacto de Varsovia (como Polonia, Hungría y la República Checa) e incluso llego a invitar a Rusia a ser un socio.

“POLICÍA GLOBAL” EN APRIETOS

El objetivo de Washington ha sido el de mantener la OTAN para que fuese, tal como declarase el presidente checo Vaclav Havel antes de dejar el mando, la policía global. El supuesto ente capaz de entrar en los estados parias y combatir al terrorismo hoy se encuentra ante su mayor crisis. Rusia alienta la disidencia franco-germana que puede producir la división de dicha alianza para que ésta como tal no avale una nueva guerra contra Irak.

En las dos guerras mundiales Bélgica fue el campo de batalla entre galos y germanos. Hoy éste es un puente entre ambos y estos tres países juntos han desafiado a los restantes 16 miembros de la OTAN en su rechazo a enviar tropas a Turquía para preparar una invasión sobre Bagdad.

Putin y Chirac se reunieron para pedir que la comisión investigadora de Naciones Unidas se amplíe y cuente con sus propias tropas. El dictador iraquí Saddam Hussein ha buscado crear una brecha entre los halcones atlánticos y los ‘palomos’ continentales al aceptar que los investigadores interroguen a solas a científicos iraquíes o que aviones estadounidenses sobrevuelen todo el país.

El viernes 14, cuando la comisión investigadora dé su informe, lo más probable es que ésta pida más tiempo o admita que Saddam está reculando y colaborando.

Todo esto pone en una situación difícil al eje Londres-Washington. Las pruebas presentadas por Powell no convencen a muchos. La BBC refleja esa misma disyuntiva. Un informe de un enviado especial al Kurdistán iraquí presentado el 10 de febrero muestra cómo fundamentalistas islámicos podrían estar coordinando con Hussein para debilitar a los separatistas seculares de la Unión Patriótica Kurda.

Por otro lado, la inauguración del nuevo Canal 3 de la BBC del domingo 9, se inició con una broma contra el informe Powell. Mostraba las fotos aéreas tomadas por satélites norteamericanos sobre Irak que él presentó ante la ONU, junto a una foto similar de un área industrial de Londres. Ambas tomas, se decía, son confusas y dan pie a cualquier interpretación, pero lo que falta, planteaba el programa, era una foto de un solo misil.

Quien se encuentra ahora con serios poblemas es Tony Blair. El premier británico intentó ser la comparsa que uniese a EE.UU. con la UE. Ahora, en la medida que la Casa Blanca y el bloque continental se van separando, el puente puede desmoronarse.

Blair tiene el apoyo de la oposición conservadora pero tiene al grueso del electorado laborista y a un 80-90% de la opinión pública reacia a entrar a una guerra sin la venia de la ONU.

LAS RAZONES PARA OPONERSE A EE. UU.

Francia, Rusia y Alemania temen que el unilateralismo estadounidense puede acabar creando un caos en el globo, haciendo que una única superpotencia se autoconceda el derecho de entrar en cualquier parte.

Rusia también es reacia a mayores avances norteamericanos en las que fueran áreas de influencia suyas en el Medio Oriente o el Asia Central.

Francia, Alemania y Rusia no quieren evitar la guerra por cuestiones humanitarias. Ambos ayudaron, junto a EE.UU. y Gran Bretaña, a armar a Saddam (incluso con gases) para empujarlo contra la revolución iraníes (1980s). Ambas apuntalaron la primera guerra internacional contra él , la del Golfo Pérsico en 1991.

Lo que las tres potencias continentales quieren es hacer todo lo posible por ir desarmando a Hussein, buscando evitar una confrontación armada que calculan conllevaría a decenas de miles de muertos y a una desestabilización en la región.

LUCHA DE INTERESES

Diversos diputados laboristas británicos hablan de la lucha por el petróleo. Mientras las multinacionles anglo-americanas buscan controlar el segundo mayor yacimiento de oro negro del Medio Oriente (Irak), las petroleras rusas y francesas han tenido lazos con la administración de Saddam Hussein. La administración republicana de Bush quiere seguir con sus preparativos y puede estar dispuesta a atacar aunque no cuente con el sello de Naciones Unidas o la OTAN. Bush calcula que si dicha embestida militar es exitosa ello permitiría a EE.UU. reorganizar la principal zona de conflictos del mundo. Los halcones israelíes creen que ello ayudaría a debilitar a los palestinos y a dar paso a una solución en la cual a éstos, en el mejor de los casos, se les conceda algunas zonas autónomas sin poder del tipo de los bantustanes sudafricanos.

(*) Analista internacional. Las ideas expuestas son solamente del analista y no reflejan la posición editorial de LA PRENSA.  

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