ACAN-EFE
SAN SALVADOR.- La detención de 27 trabajadores del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) en los últimos cuatro días en operaciones policiales de desalojo de unidades médicas no terminará con la huelga que se mantiene en la institución desde hace cuatro meses, aseguró ayerdirigente sindical.
El secretario general del Sindicato de Trabajadores del ISSS (STISSS), Ricardo Monge, dijo a ACAN-EFE que son 21 los trabajadores que fueron detenidos el jueves en operaciones que realizaron agentes de la Unidad del Mantenimiento (UMO) en la unidad médica de Santa Anita y el Hospital Psiquiátrico, en San Salvador.
Monge explicó que 18 trabajadores fueron detenidos el miércoles en Santa Anita y tres en el Hospital Psiquiátrico bajo cargos de “terrorismo y asociaciones ilícitas”, lo cual fue confirmado por una fuente de la Policía Nacional Civil (PNC).
A esos 21 trabajadores se suman otros seis que permanecen detenidos desde el domingo pasado, cuando agentes de la UMO desalojaron unidades médicas de Ilopango, en San Salvador y Nueva San Salvador (Santa Tecla), en el departamento central de La Libertad.
El domingo, la Policía detuvo a diez personas, pero cuatro fueron dejadas en libertad el martes pasado. Entre los detenidos figuran los directivos del STISSS Mario Ponce, Secretario de Cultura, y Mario Flores, de Asistencia Social.
Monge afirmó que las acciones policiales “no detendrán la huelga, por el contrario continuaremos con nuestro movimiento con mayor fuerza, porque sabemos perfectamente cuáles son nuestros objetivos de lucha y que estas situaciones se pueden dar”.
Decenas de médicos y miembros de organizaciones sociales salvadoreñas marcharon este jueves en San Salvador en protesta por la privatización de la salud y para pedir a la cúpula empresarial que interceda por una solución a la huelga que mantienen desde hace más de cuatro meses.
Los médicos y trabajadores del ISSS comenzaron la huelga el 18 de septiembre pasado en contra de la privatización de la institución, y han sido apoyados por personal de varios hospitales públicos, también opuestos a que los servicios de salud pasen a manos privadas.