Atender a nuestros hijos e hijas, cuidarlos, hablar con ellos, escucharlos y creerles, son las llaves para evitar daños profundos como el abuso sexual.
El abuso sexual en los niños y niñas es un hecho real en nuestra sociedad. Es más común de lo que se piensa. El silencio y el secreto que rodea estas experiencias nos hace pensar que son casos raros.
El abuso sexual se observa en todas las clases sociales. Alrededor del 20 a 30 por ciento de los adultos recuerdan abuso sexual durante su infancia.
En el 85 por ciento de los casos, el abusador es un familiar o personas cercanas, amigos, vecinos. Esta persona por lo general es una figura de autoridad a quien el niño ama y en quien confía.
Sospechas
Si se presenta algunos de los siguientes cambios de conducta en el niño o niña, usted debe sospechar que está siendo abusado:
– El niño(a) se resiste ir a cierto lugar o quedarse con cierta persona.
– Aparecen trastornos al dormir (pesadillas, se orina, teme dormir solo(a), necesita una luz).
– Trastornos en la alimentación (no tiene apetito o de pronto come mucho).
– Retorna a un comportamiento como de bebé.
– Puede fugarse de casa para evitar los abusos.
– Baja su rendimiento escolar.
– Aislamiento de sus amigos y familia.
– Dibujos tétricos o con exceso de rojo y negro.
– Refiere dolor o picazón en sus partes íntimas.
– Miedo irracional ante un examen físico del médico(a).
– El pediatra encuentra cambios en su genita.
Prevención
– A los 18 meses enseñe a su niño(a) los nombres apropiados de las partes del cuerpo.
– Entre los 3 a 5 años enseñe a su niño las “partes privadas” del cuerpo.
– Enseñe a decir NO, “si alguien le toca el cuerpo o hace cosas que le hacen sentir raro.
– Enseñe a decir todos los secretos y a confiar en su madre.
– Enseñe que el respeto a los mayores no quiere decir “obedecer ciegamente”.
– Escuche a su hijo cuando le diga algo, especialmente si parece difícil para él o ella.
– Dele a su hijo(a) suficiente tiempo, para que no busque atención entre otros adultos.
– No permita que su hijo esté “perdiendo el tiempo” con otros adultos u otros niños.
– Hable con su hijo acerca del abuso sexual. El mejor momento de hacerlo es ahora.
*Pediatra-Infectóloga. Clínica Sanángel/Teléfono: 277-3556