- Jefes de los inspectores de armas en Irak declaran que por ahora no hay pruebas de que Irak tenga armas de destrucción masiva
- También aseguran que el régimen de Saddam Hussein no ha colaborado como debe, según resoluciones de la ONU
AP, EFE
NACIONES UNIDAS.- Por ahora no hay pruebas de que Irak tenga armas de destrucción masiva, aunque sea necesaria una mayor “transparencia” iraquí, anunció ayer el jefe de los inspectores de Naciones Unidas, Hans Blix.
En su esperado informe sobre Irak, Blix llamó la atención a Bagdad por seguir sin dar pruebas suficientes de que no tiene armas de destrucción masiva. Pero también criticó a los países que acusan a Irak de tenerlas, sin aportar pruebas suficientes que respalden sus afirmaciones.
Los jefes de los inspectores que buscan armas en Irak emitieron el lunes su informe sobre su tarea, y afirmaron que si bien las autoridades iraquíes les han dado pleno acceso a las instalaciones de su país, no han colaborado sustancialmente con el esfuerzo.
Las potencias del mundo se basarán en el informe, emitido el lunes ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para decidir si ir a la guerra o no. El jefe de la agencia nuclear de la ONU dijo por su parte que no había evidencias de que Irak haya reanudado su programa atómico pero que, en cualquier caso, los inspectores necesitaban “unos meses” para completar su labor.
La Casa Blanca dijo que los iraquíes no habían cooperado lo suficiente, y reiteró sus afirmaciones de que “a Bagdad se le acaba el tiempo”.
“Cuando la gente quiere más tiempo y lo reciben, lo emplean en dar rodeos. Irak está dando vueltas con los inspectores”, dijo el vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer.
“Al ritmo actual de cooperación por parte de Irak, los inspectores tardarían casi 300 años en encontrar el resto de armas que (…) tiene Saddam Hussein”, dijo Fleischer.
El embajador de Irak, Mohammed al-Douri, dijo por su parte que “le abrimos todas las puertas al señor Blix y a su equipo. Si hay algo, él lo encontrará. No hemos escondido informe alguno. Tienen que leer cuidadosamente este informe”.
Sin embargo, Blix dijo que “Irak al parecer no ha llegado a una aceptación genuina, ni siquiera hoy, del desarme que se ha pedido de ella”, al presentar su informe sobre los 60 días de inspecciones que se han realizado en esa nación.
Al hablar sobre el tiempo que necesitan los inspectores para llevar a cabo su trabajo, Blix dijo compartir la idea sobre el carácter “de urgencia” de lograr el desarme de Irak dentro de “un período razonable”.
Sin embargo, Blix, presidente de la Comisión de Naciones Unidas para la Inspección, la Vigilancia y Verificación del Desarme en Irak (UNMOVIC), afirmó que no basta la presunción de que Irak tiene armas de destrucción masiva, y que hacen falta más pruebas.
Estados Unidos ha amenazado con invadir Irak para derrocar a su presidente Saddam Hussein, al que acusa de desarrollar armas químicas, biológicas y nucleares, y de apoyar a grupos terroristas.
INSPECTORES QUIEREN MÁS TIEMPO
Por su parte, el director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohamed ElBaradei, dijo que no se les debe imponer plazos a sus inspectores.
“Hasta la fecha no hemos encontrado evidencias de que Irak haya revivido su programa nuclear desde que lo eliminó en la década de 1990. Sin embargo, nuestro trabajo avanza continuamente y debe de permitírsele seguir su curso natural”, dijo ElBaradei.
“Con nuestro sistema de verificación ahora en marcha, descontando circunstancias extraordinarias y contando con una cooperación continua por parte de Irak, podremos demostrar dentro de los siguientes meses que Irak no tiene un programa de armas nucleares”, indicó.
“Estos meses serán una invaluable inversión para la paz, debido a que podrían ayudar a evitar una guerra”, dijo ElBaradei.
MATERIAL VIEJO
Blix destacó que la declaración oficial iraquí sobre su arsenal, de 12,000 páginas, casi no tenía más que material viejo previamente proporcionado a los inspectores. Una excepción fue un documento de la Fuerza Aérea que señalaba que Irak no pudo aclarar el destino de unos 6,000 cohetes para el transporte de armas químicas.
“El descubrimiento de los cohetes señala que Irak debe realizar un mejor esfuerzo para demostrar que su declaración es exacta en la actualidad’’, dijo.
Blix expresó que los inspectores han descubierto también rastros de compuestos necesarios para la elaboración del venenoso gas mostaza en revisiones recientes.
“Lamentablemente, la declaración de 12,000 páginas, que en su mayor parte es una reimpresión de documentos anteriores, no parece contener evidencias nuevas que eliminarían las dudas ni las reducirían en número’’, dijo.
PREGUNTAS SIN RESPUESTA
Blix señaló en su informe que tres preguntas básicas continúan sin respuesta por parte de Bagdad: 1. ¿Cuánto material bélico ilegal permanece sin ser declarado e intacto desde antes de la Guerra del Golfo Pérsico en 1991 y posiblemente después de ella? 2. ¿Cuánto material fue producido u obtenido ilegalmente? 3. ¿Cómo puede prevenir la comunidad internacional la producción u obtención de armas de destrucción masiva en el futuro?
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