Wilder Pérez R [email protected]
A una semana del partido de ida en la final de la Liga Centroamericana de Fútbol Americano, los Guerreros de Nicaragua están impacientes por su encuentro contra los Tigres de Guatemala.
Ayer, durante su última sesión de prácticas de la semana, los integrantes del conjunto pinolero asistieron con la mente puesta en el Estadio Mateo Flores, de Ciudad Guatemala, donde el próximo 1 de marzo se medirán por tercera ocasión en la temporada y primera en la final.
“El objetivo es establecer nuestro juego, basado en pases cortos y corridas”, asegura Eduardo Córdoba, coach ofensivo de los Guerreros. Las herramientas para esto es una línea ofensiva que promedia seis pies con dos pulgadas y más de 300 libras de peso, que espera facilitar las cosas a los corredores y al mismo mariscal de campo Luis Ortiz.
Según el entrenador, Ortiz logró tapar el hueco dejado por el antiguo mariscal Melvin Blandón, sin embargo, aún no ha sido probado en un juego de la liga. “Ha estado bien, pero no ha enfrentado la presión de un juego en serio, esperamos que resulte”, comenta.
No obstante, por ahora el mayor temor que hay en el campo de los Guerreros, es la inasistencia, que los ha estado carcomiendo desde su gira a Guatemala en diciembre pasado.
LA DIFERENCIA
“Allá nos van a esperar unos 45 a 55 jugadores de los Tigres, a nuestras prácticas sólo están llegando unos 25 de casi 50 que somos, esperamos reunir a toda la gente por tratarse de un partido importante, pero están faltando mucho a prácticas”, se quejó Córdoba.
Un jugador importante que podría hacer falta a los Guerreros es el panameño Norman Dotch, que tuvo que ver en al menos 15 de los 26 puntos que sumaron ante los guatemaltecos cuando visitaron Nicaragua. En estos momentos nadie sabe de él.
El coach confía en que los Tigres están al alcance de los nicas, “siempre y cuando nos reunamos todos”.
Los Guerreros son el equipo más rudo de la liga centroamericana, pero con falta de personal las cosas cambian frente a la técnica más depurada de los chapines.
En todo caso, los pinoleros apostarían a arrasar en el partido de vuelta, el 29 de marzo en el estadio nacional Denis Martínez, para llevarse el liderato por diferencia puntos. Actualmente Guatemala es el campeón centroamericano.