¿Por qué nos es tan difícil cumplir con nuestras resoluciones? La razón es simple, resoluciones y metas son dos cosas totalmente diferentes. Resoluciones son ideas, hasta cierto punto “vagas”, cosas que deseamos cambiar como: no comer comida chatarra, empezar a guardar dinero en mi cuenta de ahorros cada mes, o no me enojaré más con mis hijos.
Empezamos el camino con gran entusiasmo y en pocas semanas, o a veces días, perdemos el deseo y todo vuelve a su curso “normal”, no necesariamente el que deseamos.
La mayoría de las veces, los métodos tradicionales para iniciar el cambio fallan, porque son restrictivos y severos y rápidamente perdemos el entusiasmo.
Hace pocos años tuve el privilegio de conocer a Robert Fritz, autor del best seller internacional “The path of least resistance” (El camino con la menor resistencia).
Pensando en escribir este artículo, y tratando de dilucidar el porqué nos es tan difícil cumplir con nuestras metas, fui a recoger mi correo y encontré un sobre con un regalo de Robert.
Era su último libro “Tu Vida como Arte” (Your Life as Art-Newfane Press). Este libro llegó a mis manos en el mejor momento, ya que me dio las respuestas que estaba buscando.
Robert nos enseña a crear nuestra vida como el artista crea una pintura, un compositor crea una sinfonía o un poeta escribe un poema. Analizando nuestras metas con esta orientación, podemos transformar nuestro mundo.
Fritz es un individuo con una capacidad extraordinaria para convertir algo complejo, en palabras simples, y patrones fáciles de seguir.
Como compositor, escritor y productor de cine, nos lleva de la mano en el proceso de crear, en este caso: los resultados que deseamos.
Uno de los capítulos del libro se intitula “El Camino a tus Metas” (The Road to your Goals), y se inicia con un simple ejemplo como es la meta de caminar.
Todos sabemos que es bueno caminar, que nos ayuda en muchos aspectos de la salud, sin embargo, no lo hacemos, nos cuesta cumplir con la meta, ¿por qué?
Robert anota: “si es tan fácil, ¿por qué es tan difícil hacerlo?”. La respuesta es simple: “porque es fácil. Cuando las cosas son fáciles de hacer, a menudo pensamos que tienen un valor limitado. Esta impresión es simplemente un prejuicio absurdo que muchos de nosotros incorporamos a nuestras vidas. “Pensamos que porque es fácil, no tiene valor”.
Caminamos el primer día hasta quedarnos sin aliento y el segundo día no queremos repetir la experiencia. “Hacemos de un acto simple, algo difícil de lograr.
Algo muy importante que aprendí es que generalmente tratamos de motivarnos a hacer algo que no nos gusta, diciéndonos que es bueno para esto o lo otro y por lo tanto, tiene que gustarnos. Y la realidad es que no queremos hacerlo y vamos a fallar si tenemos que hacerlo como una rutina.
Tratamos de manipularnos a nosotras mismas, engañándonos, y el resultado es el fracaso.
Que pasaría si somos sinceras y nos decimos: esto no me gusta, pero el resultado que deseo lo obtendré si logro hacerlo. “Tenemos que realizar acciones secundarias para obtener el resultado primario que deseamos”.
Las metas tienen que tener una estructura y acciones concretas anotadas para poder llevarlas a cabo. Piense en los aspectos de su vida que desea cambiar o mejorar. Sea lo más específica posible cuando escriba sus metas.
La estructura en su cometido es tan importante como la meta por sí misma.
Especialista en salud femenina.