- Víctima de la explosión en un almacén del Ejército, cerca de Xiloá, está muy grave
Elízabeth Romero [email protected]
Después de permanecer más de dos meses hospitalizado, tras las graves quemaduras sufridas a causa de la explosión en los almacenes del Ejército, en Xiloá, uno de los cuatro soldados que ingresaron en el Hospital Militar Alejandro Dávila Bolaños podría fallecer en cualquier momento.
“Las posibilidades de fallecimiento son altas”, explicó el doctor y teniente coronel Jorge Adolfo Tinoco Fonseca, refiriéndose a Evenor García Zeledón.
“Está dependiendo totalmente del ventilador, aunque sus quemaduras están muy bien, el estado general es malo, grave”, confirmó el doctor Tinoco, quien añadió que las mayores complicaciones se presentaron precisamente por el tiempo de permanecer con un ventilador.
El paciente sufre las causas indirectas de las quemaduras que le provocaron problemas de tipo pulmonar, renal y afectación metabólica que hace que el pronóstico sea malo.
“Él pasó la fase aguda, la fase de crisis, logró entrar a la fase de estabilización y estamos en las complicaciones tardías de las quemaduras de gran magnitud”, manifestó el médico.
“Ya con un tiempo de evolución de dos meses manteniendo esas condiciones de afectación metabólicas general y de afectación general de varios órganos, pues el pronóstico es malo”, dijo Tinoco.
En el lamentable accidente ocurrido el pasado 12 de noviembre, seis soldados perecieron y otros dos sufrieron quemaduras de consideración y uno de menor gravedad.
El médico explicó que durante más de dos meses le aplicaron al paciente un tratamiento intensivo completo con todo tipo de antibióticos, pero la afectación de varios órganos hace de muy pocas posibilidades su recuperación.
De esto dijo están informados los familiares de García Zeledón, a quienes han mantenido al tanto de la situación.
Recordó el doctor Tinoco que desde el inicio que se produjo el accidente señalaron el hecho que un 60 por ciento de los pacientes de grandes quemaduras, no fallecen a causa de las quemaduras en sí, sino por las complicaciones tardías que esto puede conllevar.
De los otros tres hospitalizados el paciente que continúa “en una situación siempre delicada grave” pero de relativa estabilidad es Máximo Calero López, quien se encuentra en Cuidados Intensivos de ese hospital.
En el caso de Máximo, tiene conservada la conciencia y los familiares logran comunicarse de forma indirecta con él. A su criterio, éste aún tiene posibilidades de recuperación, está prácticamente en condiciones generales que podrían permitir alguna recuperación, siempre dentro de la gravedad.
DOS SOBREVIVIENTES
Luis Sandoval Cerna prácticamente está de alta en su casa y únicamente acude para algún tratamiento de seguimiento, y en el caso de Félix Bojorje Dumas, uno de los tres graves inicialmente y quien sufrió 50 por ciento de quemaduras, prácticamente está fuera de peligro, está en la Sala General y recibe tratamiento “de sostén” para sus quemaduras y le realizan los injertos necesarios para su recuperación completa.