- 50 beneficiarios serán dueños aportando su mano de obra en Jinotepe
Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/[email protected]
Jamileth Zamora, de 30 años de edad, muy temprano deja a sus dos niños al cuido de otro familiar para insertarse de lleno en el trabajo rudo de hacer zanjas, amarrar estribos o hacer pirámides para apoyar la edificación de su propia casa. El sueño de obtener un techo digno para vivir con su familia por fin dejó de ser inalcanzable.
Hoy es una de las mujeres beneficiadas con el proyecto de autoconstrucción de viviendas Villa Rotaria, que impulsó hace varios meses el Club Rotario de Jinotepe, cuya obra se ejecuta en tres manzanas de terreno que donó la administración del doctor Tomás Guevara Enríquez, alcalde municipal, en un sector del Barrio Belén.
Junto a Jamileth, otro importante número de mujeres trabajan relevando a sus compañeros, mientras éstos se ganan la vida para llevar alimentos a la familia. En cambio hay casos en que ambos laboran aportando su mano de obra para ganarse el derecho a obtener su propia casa.
BIBLIOTECA ROTARIA
Raúl Barberena, rotario de Jinotepe y coordinador del proyecto de autoconstrucción, señaló que los beneficiarios son habitantes del Barrio La Chiqueña, el cual se ubica detrás de las oficinas del Cepad, zona vulnerable a las inundaciones durante épocas de invierno y que, además, padeció los embates del huracán Mitch.
Una visita al lugar acompañada de la inspección correcta, dejó al sector como el escogido, tras verificar que los niños son sacados en hombros para ir a la escuela cada vez que llueve. Barberena explicó que la nueva villa, de 50 casas, tendrá una biblioteca rotaria y posiblemente se edifique una escuela con el aval del Ministerio de Educación.
Anunció la visita de una delegación de rotarios de Michigan, para el 24 de marzo próximo. Ésta trae especialistas en medio ambiente, huertos familiares y conocedores en semilla, jardinería y ornamentación para que enseñen a la nueva comunidad a mejorar sus viviendas y condiciones de vida.
El arquitecto Evert Baltodano, encargado de la obra, señaló que los terrenos son de 8 por 16 y las casas cuentan con 40 metros cuadrados y un espacio disponible para ampliación. Los trabajos de albañilería son inspeccionados por 5 maestros de obra que aportan sus conocimientos a las familias.
AYUDA INTERNACIONAL
Héctor Martínez Henning, Rotario Internacional encargado de programas humanitarios, refirió que este proyecto anda arriba de los 180 mil dólares y es posible con la ayuda de los Rotarios de Michigan y los “Nicas Partner”, una comunidad de nicaragüenses que vive en Estados Unidos.
Señaló que el financiamiento para materiales en cada casa es de 2,000 dólares, pero el valor real es superior porque hay que agregarle el trabajo de autogestión y mano de obra que entregan las familias beneficiarias.
Martínez refirió que los rotarios persiguen que la gente esté bien por su propio esfuerzo, tras calificar al proyecto de gran trascendencia a nivel de Latinoamérica.