- La sazón de su madre corría por sus venas y cuando se dedicaron a la cocina fue para cosechar muchos éxitos. Ellas son las hermanas Irene y Alicia Espinoza, propietarias de la popular “Cocina de Doña Haydée”
Tal vez era algo que estaba dentro de ellas y sólo necesitaban sacarlo a flote. Aunque no crecieron cocinando, Irene y Alicia tienen muy buena sazón y es precisamente eso lo que le ha dado prestigio al restaurante “La cocina de doña Haydée”, convirtiéndolo en referencia de la comida típica nicaragüense.
Después de casarse, Alicia tuvo que pedir auxilio a su mamá, pidiéndole recetas por teléfono, ya que se encontraba fuera del país. “Mi mamá me decía vení aprendé y yo nunca quise”, cuenta.
Irene recuerda: “A diferencia de Alicia que se crió con mi mamá en Boaco, mi hermana y yo nos criamos con mi abuelita en Managua y mi abuelita no era de mucha cocina, a mí me repugnaba la cocina”.
Por el nombre, la gente cree que quien está al frente es doña Haydée, quien tiene más de 30 años de realizar sus deliciosos nacatamales. Otros creen que una de las propietarias es Haydée. Sin embargo, el nombre del restaurante es en honor a su mamá, de quien heredaron la buena cuchara.
¿Cómo nació la idea del restaurante?
Alicia: Las dos queríamos poner un negocio, más que todo de antojitos, dulces y refrescos… después dispusimos que era bueno poner un vigorón, cosas típicas, empezamos con poquitos platos y a medida que los clientes fueron llegando y nos solicitaban, fuimos aumentando el menú, y hasta la fecha hemos conservado bastante la línea de la comida nicaragüense, típica, tratando de no ampliar a otros platos que no sean los nicaragüenses.
Irene: Mi mamá había participado en un festival gastronómico y ganó el primer lugar en “Indioviejo” y ahí vino la idea de hacer algo con comida nicaragüense en un lugar bonito. Aquí se acostumbra comer algo típico en carretones, si querías comerte unas tajadas verdes, ibas a las fritangas, no había un lugar acogedor, con aire acondicionado, un lugar agradable, entonces ideamos cómo ponerlo”.
¿Cuál es el secreto del éxito?
Alicia: “Estar aquí pendiente… el dueño debe estar supervisando todo, desde la calidad de la comida, la atención, el servicio”.
Irene: “El entusiasmo de uno, yo creo que es importante porque eso lo transmitís. Si vos ponés un restaurante sólo por ponerlo y no tenés ese entusiasmo… Creo que eso tiene mucho que ver”…
¿Quién se encarga de la cocina?
Alicia: “Las dos, pero no nos metemos a hacer las cosas, sino que estamos probando la comida, viendo si sigue la calidad… tratando de probar y ver que mantenga la calidad y la sazón que nos ha caracterizado”.
¿De dónde les viene esa sazón?
Irene: “De mi mamá, mi mamá era conocida por sus nacatamales. Algunos platos de acá son recetas de ella, por eso dispusimos ponerle ‘Cocina de doña Haydée’ porque viene de esa sazón de ella… a ella se lo transmitieron su mamá, sus abuelos… hemos conservado esos pequeños secretos, por así decirlo, que ella ha tenido para hacer una buena sazón en la comida nicaragüense”.
¿Trabajar juntas ha estrechado las relaciones? ¿Han tenido diferencias?
Alicia: “Gracias a Dios, no. Nos hemos llevado bien, a veces la gente dice que los hermanos terminan peleando, pero nosotras no. Yo creo que nos ha unido más… lo único que no salimos juntas porque una se queda cuidando el negocio y la otra sale, es parte del sacrificio”.
Irene: “Ayudó que yo estuve fuera mucho tiempo y lo que uno desea es estar con su familia. Ahora esto, que estamos juntos ha sido bueno”.
¿Qué planes tienen para el futuro?
“Planeamos hacer remodelaciones, ampliar para realizar eventos. También esperamos introducir platos bajos en calorías. Si Dios quiere será en estos primeros tres meses del año”.