- Inspectores visitan el palacio principal de Saddam Hussein
Hassan Hafidh yRon PopeskiReuters
BAGDAD/MOSCÚ.- Los expertos en armas de la ONU inspeccionaron el miércoles el palacio principal del presidente iraquí, Saddam Hussein, en Bagdad, y exigieron una “cooperación activa” de Iraq para poder realizar su trabajo.
No estaba claro si Hussein estaba en su despacho cuando siete vehículos con inspectores llegaron al enorme complejo del palacio al-Jamhoury, donde se cree que el presidente lleva a cabo gran parte de sus tareas.
Los periodistas —cuyo acceso al complejo que cuenta con una docena de edificaciones y jardines fue restringido— sólo podían tratar de ver qué ocurría espiando entre las rejas de hierro de la puerta principal, custodiada por soldados iraquíes armados con fusiles de asalto.
Los expertos de la Comisión de Supervisión, Verificación e Inspecciones de la ONU (UNMOVIC por sus siglas en inglés) tuvieron acceso inmediato al palacio, y uno de sus vehículos bloqueó la puerta principal. Éste es el segundo palacio visitado por los inspectores desde que regresaron hace ocho semanas a Iraq tras una ausencia de cuatro años.
Un empleado del palacio, Wissam Essawi, dijo que los expertos habían registrado varios edificios. Cuando se les preguntó qué tipo de trabajo hacen en el palacio, los empleados insistieron en que realizan tareas administrativas que no tienen nada que ver con armas prohibidas, dijo Essawi a periodistas.
Algunos inspectores salieron del lugar unas dos horas después, mientras otros se quedaron.
En una visita a Moscú, el jefe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Mohamed ElBaradei, dijo a periodistas: “Tengo la intención de (…) inculcarle a Irak la necesidad de que cambie de la cooperación pasiva a una cooperación activa”.
Mientras el presidente estadounidense George W. Bush dijo el martes que se le estaba agotando la paciencia por los juegos y engaños de Irak, Moscú piensa realizar un intento para evitar una guerra.
Rusia, que mantiene un estrecho vínculo con Bagdad, dijo que enviaría a esa ciudad a su principal experto en Iraq, el vicecanciller Alexander Saltanov, en busca de una solución diplomática.