Aquí se aprecia el registro de 2.69 en un aparato de medición que captó radiaciones emanadas por las sustancias radioactivas almacenadas dentro de cuatro contenedores, uno de ellos es el de la gráfica. Según la PGA y organismos ambientalistas, la permanencia de esta basura radioactiva, cerca de poblaciones vecinas, es ilegal. (LA PRENSA/F. Larios)

Ministra de Salud bajo lupa de PGA

Ha hecho caso omiso al problema del almacenamiento ilegal de material radioactivo en antiguo hospital El Retiro Procuraduría del Ambiente entablará acciones por vía civil o penal en contra de funcionarios públicos que no cumplan con la Ley Mariela Fernández yBenjamín [email protected] La Procuraduría General del Ambiente podría emprender acciones judiciales en las próximas semanas […]

  • Ha hecho caso omiso al problema del almacenamiento ilegal de material radioactivo en antiguo hospital El Retiro
  • Procuraduría del Ambiente entablará acciones por vía civil o penal en contra de funcionarios públicos que no cumplan con la Ley

Mariela Fernández yBenjamín [email protected]

La Procuraduría General del Ambiente podría emprender acciones judiciales en las próximas semanas en contra de la ministra de Salud, Lucía Salvo, debido a que no muestra ningún interés por resolver el problema de una cantidad considerable de material radioactivo, almacenado de forma ilegal desde hace años en los patios de donde fue el hospital El Retiro.

El procurador general del Ambiente, Lisandro León, señaló que a las dos últimas ministras de Salud se les ha enviado sendas notificaciones de lo que están obligadas a hacer en base a Ley, con los desechos radiactivos de cobalto y radio que permanecen a pocos metros de donde actualmente se construye un nuevo centro comercial.

“Simplemente el Minsa se sacude las manos. Entonces ahora vamos a la etapa de entablar acciones por la vía civil o penal en contra de los funcionarios públicos que no cumplan con la Ley porque si no, nos la van a aplicar a nosotros. Tenemos la facultad como Procuraduría de actuar en contra de esos funcionarios”, aseguró el procurador ambiental.

Según Fabio Morales, director del Centro Nacional de Radioterapia del Ministerio de Salud (Minsa), y miembro de la Comisión de Energía Atómica, la remoción de tierra que se hace actualmente cerca de los desechos no representa peligro mientras las personas no se acerquen a la bodega que contiene ese material radioactivo.

Las cápsulas de cobalto y un gramo de radio están guardadas en cuatro contenedores parecidos a barriles. Cada cápsula es del tamaño de una pintura labial y Morales dijo que éstas se encuentran en un contenedor de plomo, las que a su vez están en otro contenedor de concreto y acero inoxidable, lo que a su juicio lo hace menos peligroso.

Dijo que el material no explota y aunque ocurra un terremoto, según sus cálculos, éste no sufrirá ningún daño.

LUGAR DE ALMACENAMIENTO NO ES SEGURO

Pese a que el material radioactivo se encuentra dentro de contenedores de plomo y de acero, el lugar donde permanecen éstos no es seguro.

Precisamente LA PRENSA constató que la bodega destinada para estos desechos radioactivos está en malas condiciones. Hay que recordar que ésta fue la única estructura que quedó en pie del hospital El Retiro, luego del terremoto de diciembre de 1972.

“El sólo hecho de que estén en ese lugar es ilegal, porque el artículo 94 de la Ley General del Medio Ambiente señala: Se prohíbe la ubicación de instalaciones que almacenen, produzcan o formulen sustancias tóxicas peligrosas u otras similares a 2,000 metros de distancia de puentes, de abastecimientos y fuentes de agua potable, y a 1,000 metros de distancia de poblados”, indicó Julio Sánchez, coordinador del Departamento de Incidencia Ambiental del Centro Humboldt.

El director del centro de radioterapia, afirmó que una solución viable para deshacerse de este tipo de material radioactivo costaría más de 100,000 dólares. “Pues ningún país los quiere, y para trasladarlo a otro lugar aquí mismo dentro del país, que tenga las condiciones viables para guardarlos, se necesitaría construir un bunker, lo cual costaría mucho dinero.

CONTENEDORES NO ESTÁN ENTERRADOS

Durante una visita realizada por LA PRENSA a la bodega que guarda la basura radioactiva, se constató que los contenedores están a nivel del suelo, no están enterrados y una de las paredes prácticamente es un portón de hierro y madera, la cual ya está podrida y tiene unas hendijas grandes, por donde se filtra la radiación hacia el exterior.

Fabio Morales, director del Centro Nacional de Radioterapia del Ministerio de Salud (Minsa), y miembro de la Comisión de Energía Atómica, constató con instrumentos especiales de medición que los niveles de radiación a unos escasos metros del lugar marcaban en su aparato 2.63; mientras que dentro de la bodega, los niveles ascendieron a 3.5.

Morales aseguró que niveles de radiación superiores a uno son peligrosos para las personas, principalmente para las que mantienen contacto constante con ese material.

Asimismo, indicó que la única posibilidad de que pueda perjudicar a una persona es que ésta entre en la bodega o sus alrededores y permanezca por un tiempo prolongado en el lugar, el cual es resguardado por dos guardias de seguridad, que cuidan las 24 horas.

DAÑOS MORTALES

Las manifestaciones de daño sobre la salud humana de quienes sufren radiaciones se expresa en los riesgos de provocar enfermedades como leucemias, anemia, cáncer, esterilidad y hasta malformaciones congénitas.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí