- Acusa a la PGR de intimidación, pues vehículo que pasaba hostigando por su casa tiene placas de esa institución, según le informó la Policía.
José Adán Silva [email protected]
El fiscal general Julio Centeno Gómez inició el año nuevo custodiado en su trabajo y en su casa, por policías escoltas, luego que investigaciones policiales descubrieran la veracidad de llamadas telefónicas amenazando de muerte al funcionario público.
Al preguntársele sobre el tema al fiscal Centeno, éste afirmó la noticia, pero se quejó de tener que andar “acompañado por todos lados y todo el tiempo”.
“Sí hombre, es verdad, desde hace diez días la Policía Nacional me puso custodio, y no es que sea malagradecido, pero me siento mal que me anden cuidando, ya que siento que no he hecho más que mi trabajo, para que alguien quiera perjudicarme o perjudicar a mi familia”, dijo Centeno.
Según el fiscal general, estas amenazas de muerte y hostigamiento en su contra y en contra de su familia comenzaron en octubre del año pasado, a raíz que denunció a 30 personas, incluyendo al presidente Enrique Bolaños y al vicepresidente José Rizo, por delitos electorales.
“He dicho hasta el cansancio que cumplí un mandato de ley, de ineludible cumplimiento, sin ningún fin político o personal, pero hay quienes no comprenden eso y se prestan a dejarse manipular por sus jefes para tratar de dañarme”, dijo Centeno, para quien esta situación “es más que incómoda”.
ACUSACIÓN CONTRA PGR
Al preguntarle a Centeno si sabía quiénes estaban detrás de eso, respondió que la única pista que la Policía Nacional había encontrado, era un vehículo que pasaba a cada rato cerca de su residencia muy lentamente o en horas de la noche gritando amenazas, cuyas placas corresponden a un vehículo propiedad de la Procuraduría General de la República, con quien Centeno tiene serias diferencias de orden político.
“Yo no sé si ellos quieren intimidarme, pero la Policía detectó ese vehículo como uno de los que pasaban hostigando por aquí, y desde entonces me puso escoltas”, dijo Centeno.
Consultado al respecto el vocero de la Procuraduría General de la República, Sergio Bofelli, éste negó la versión, aunque sí confirmó que conocía la denuncia de fiscal Centeno y la versión de la Policía Nacional.
“Sí hubo esa denuncia del señor fiscal y la queja al procurador Francisco Fiallos, pero no hay elementos, ni la más remota idea, de que nosotros estemos en actos tan bajos como esos. Lo que nosotros podemos decir es que vehículos de esta institución se desplazan por todo el país, principalmente en Managua y no para amenazar o intimidar a nadie”, dijo Bofelli.