- Liván Hernández está en problemas
Enrique BarciaEFE
El lanzador cubano Liván Hernández recuperó su libertad después de pagar una fianza de 10,000 dólares después de ser detenido y acusado de agredir y tratar de golpear con un palo de golf a un hombre de 65 años.
La detención de Hernández, que se dio el miércoles, por la tarde, llegó en el peor momento de su carrera profesional, cuando después de las dos derrotas consecutivas que tuvo en la Serie Mundial con los Gigantes de San Francisco levantaron todo tipo de interrogantes sobre su futuro.
Hernández, de 27 años, que desertó de Cuba en 1996 cuando sólo tenía 21 años, alcanzó de inmediato la fama y vio cumplido su deseo de vivir el “Sueño Americano” al firmar un contrato multimillonario con los Marlins de Florida.
La temporada siguiente con 22 años, Hernández, en su primera experiencia con un equipo de las Grandes Ligas llegó a lo más alto en el apartado profesional al ser con los Marlins campeón de la Serie Mundial y además ganar el premio de Jugador Más Valioso (MVP) en el “Clásico de Otoño”.
A partir de ese momento de triunfo, que lo llenó de fama y dinero, la trayectoria de Hernández comenzó a cambiar en dirección opuesta con un bajón considerable en su rendimiento profesional, que forzó su traspaso a los Gigantes y problemas en el apartado personal.
La detención del miércoles, por la supuesta agresión es el último de los incidentes en los que se ha visto involucrado Hernández y su puesta en libertad coloca al lanzador cubano en una delicada situación de cara a su futuro inmediato.
RETO A LA VISTA
El mayor reto al que de enfrenta en Hernández es sin lugar a dudas superar los problemas legales, que no han hecho más que empezar después de recibir los cargos formales de agresión criminal con agravantes.
De acuerdo a los informes policiales, que se basaron en los testimonios que dieron varias personas que presenciaron lo hechos, Hernández, supuestamente, agredió físicamente al propietario de un almacén y luego lo amenazó con un palo de golf.
De acuerdo al portavoz de la policía de Miami, Bill Schwartz, Hernández mantuvo una discusión con un hombre y un testigo que presenció los hechos les dijo que el lanzador cubano se dirigió a su automóvil y sacó un palo de golf para intentar golpearlo.
La víctima, identificada como Francisco Martínez, de 65 años, y propietario del almacén, declaró que no era la primera vez que discutía con Hernández y confirmó que lo había golpeado.
La fuente policial explicó que Hernández dio un puñetazo a Martínez, quien cayó al suelo y se hizo una herida en la parte trasera de la cabeza, mientras que amigos del beisbolista cubano lo detuvieron antes que llegase a agredirlo con el palo de golf.
NADA NUEVO
La detención y cargos criminales en contra de Hernández podría complicarle las cosas con la justicia, debido a que no es la primera vez que tiene problemas legales por causa de su carácter explosivo.
El lanzador derecho de los Gigantes ya fue denunciado en 1998 por su ex novia Alina Elgarresta, quien lo acusó de perseguirla por siete meses, de arrancarle del cuello una cadena de oro y tratar de golpearla.
Liván negó las alegaciones y pudo evitar un cargo simple de agresión al aceptar un programa para controlar su carácter impulsivo, hacer una donación de 5,000 dólares a instituciones benéficas y mantenerse alejado de Elgarresta.