Edgard Rodríguez C. [email protected]
Lo por que momentos pareció un apretado duelo entre Indios y Tiburones, se convirtió después en una batalla de una sola cara, que mostró al Granada como el gran triunfador 9-2 ante el Bóer, que, de paso, perdió a Jairo Pineda por una lesión en el pie, en medio de las naturales suspicacias.
Pineda ha sido mencionado como el jugador del cual se desprendería el Bóer para abrirle espacio a Marvin Benard. Y de acuerdo a lo que se ha captado, los capitalinos estarían interesados en que no sea tomado por ningún otro club. Ahora lastimado, quizá no sea tan atractivo para los demás.
Mientras eso sucedía, los Tiburones se aseguraban de derrotar a los Indios y lo dejaron saber en el propio despegue del juego, cuando se fueron adelante 1-0 mediante jonrón de Bayardo Dávila sobre ofrecimiento del abridor indígena Alejandro Noguera, que reaccionó con par de ponches.
El Bóer sin embargo, niveló las acciones en el cuarto, cuando doblete de Nemesio Porras y hit de Juan Vicente López, asustaron al iniciador sultaneco Róger Marín, quien sólo tendría una pausa más en su dominio, al ceder un jonrón de Jairo Mendoza, pero a la postre resultó el ganador.
El sexto toletazo de Mendoza tenía a los Indios adelante 2-1, pero los Tiburones anotaron dos veces en el quinto para situarse al frente del score 3-2, al aprovechar sencillos de Eddy Talavera y Jorge Luis Avellán, combinados con error de Danilo Sotelo, el intermedista de los capitalinos.
Noguera explotó y Lenín Flores vino en su ayuda conjurando el peligro, que terminó de ser anulado por Jairo Pineda, quien sacó el out final. Pero después de un cero en el séptimo, Pineda se descontroló y dio par de bases, además de ceder hit a Jimmy González para el 4-2.
Y precisamente en esa situación, fue que su tobillo se dobló, ameritando ser retirado del partido y obligando el ingreso de Mario Peña, quien cedió infield hit a Aníbal Vega y se fue. Bismark Guadamuz dio sencillo y Juan Vicente no pudo con la bola, mientras el score se movía a 7-2.
Mientras todo eso sucedía, Marín apretaba más ya con la complicidad de Donald Calderón. Las dificultades de la tribu no pararon y Bayardo Gadea junto a Nelson Saldaña, admitieron las últimas dos anotaciones de los escualos para el 9-2.