Wilder Pérez [email protected]
Winston Dávila es uno de los bateadores más agresivos en la categoría Juvenil de la liga Café Presto.
Fue declarado el “Jugador Más Valioso” de su liga este año; quedó de líder en hits conectados, en dobles, bases alcanzadas, carreras impulsadas y turnos oficiales.
Al verlo acercarse cargando con un cuerpo de 170 libras de peso y una estatura que sobrepasa los cinco pies por pocas pulgadas, a los 14 años de edad, uno piensa que debería ser el campeón en jonrones conectados, pero sólo descargó uno, será porque no hay bardas en los campos.
No obstante es agitado con el bate. En cinco años de jugar, lleva tres lideratos de bateo y una triple corona. Los jonrones tampoco le son extraños, ha encabezado dos veces ese casillero.
Parece grande a su edad, porque hasta canas tiene. De hecho fue protestado en su último torneo internacional. Pero al escucharlo y tratar con él, no hay duda de que su fecha de nacimiento, el 29 de agosto de 1988, es verdadera.
Nacido en una familia beisbolera, afirma que nadie creyó que podría jugar, dado el volumen de su cuerpo, pero una vez acomodado detrás del plato, por capricho del linaje, se convirtió en el mejor receptor menor de los últimos años.
¿Y te gusta esa posición?
Sí, siempre jugué catcher y a veces me ponían a pitchear.
¿Te costó aprender?
No tanto porque desde pequeño mi tío y mi papá siempre nos ponían a practicar. Nos bateaban y pitcheaban.
¿Cuáles son tus mejores recursos?
Manejo bien a los lanzadores, robo señas y soy buen bateador.
¿Quién te ha enseñado los secretosdel béisbol?
Don Reynaldo Tórres, mi tío y mi papá.
¿Qué te distingue del resto de muchachos?
No me meto en vicios, andar de vago, en la calle, meterme en pandilla, no fumo, no bebo, me pongo a estudiar.
¿Tus objetivos?
Llegar a Grandes Ligas, con los Bravos de Atlanta.
¿Por qué?
No sé, porque hay muchos latinos.
¿Haces algo extra por eso?
Me esfuerzo mucho, practico mucho.
¿Admiras a algún pelotero?
A Marlon Abea, por su buen estilo de batear, lo hace bien, tiene buenas señas y roba señas a veces y a Jairo Mendoza, porque pequeño me decían el segundo “Jocotito”.
¿Querés ser otro “jocote” pues?
Sí (sonríe).
¿Cómo recibís que te digan el futuro Marlon Abea?
Me siento muy bien porque es uno de los mejores catcheres de Nicaragua.
¿Qué predomina en vos?
El poder, dos veces he sido líder de jonrones. Empujo bastante, he quedado de líder y sublíder.
¿En clases cómo vas?
Bien, voy para cuarto año, promedio 80 y nunca he dejado clases ni año.
¿Qué te dicen tus padres?
Me apoyan, pero también me dicen que primero el estudio, pero me han apoyado siempre en el béisbol.
¿Y qué vos ponés primero?
El béisbol, ellos me dicen que con el béisbol me puedo lesionar y no jugar más, que por eso estudie, pero siempre me apoyan en todo.
¿Y por qué te gustó el béisbol?
Herencia, toda la familia juega béisbol, la mayoría de varones, muchos que ahora están viejos.
¿Qué mensaje le darías a los jóvenes que quieren llegar a Grandes Ligas?
Que se esfuercen mucho y no se metan a malos vicios.