- No existe personaje popular que escape al humor mordaz, cáustico y despiadado de este estudioso de la cultura oral nicaragüense. Este incansable escritor considera que el humor es el padre de todas las virtudes de las personas inteligentes
Emilio ZambranaCORRESPONSAL / GRANADA
Es un escritor de tiempo completo. Apenas asoma el alba cuando ya tiene entre sus dedos bolígrafo y papel, para luego trasladar sus notas a la máquina de escribir, pues aún no se acostumbra a la computadora.
Es un “jodedor” incansable y considera que el humor es el padre de todas las virtudes de las personas inteligentes. “La inteligencia empieza con un buen sentido del humor y más cuando éste contiene ingredientes cáusticos e invectiva”, dice este escritor, historiador, sicólogo, quien además tiene un postgrado en sociología.
Jimmy Avilés Avilés, de 48 años, es un escritor celebrado no sólo en el círculo de intelectuales de Granada, sino en todo el país. Trabajos, ensayos y textos, han sido publicados en revistas, suplementos literarios y libros como “Iglesias de Nicaragua”, publicado por el Banco de América Central (BAC) y tiene en “sancocho”, como él mismo lo define, la obra de análisis del investigador y escritor Francisco Pérez Estrada.
Tiene, además, un texto en preparación que se titula “La oralidad nicaragüense”, en cuyo contenido está el teatro, dichos, retahilas “y todo lo que es la cultura oral”, agrega.
En todas partes conocen a Jimmy Avilés Avilés, además de poseer un humor se ha dado a la tarea intelectual, desde hace varios años, de rescatar el habla popular y el humor del nicaragüense. Esto lo ha llevado a escribir sobre personajes populares y el folclor no sólo de Granada, sino de otros departamentos del país.
“LA PAPELETA”
A inicios de la década de los años 90, publicó la revista “La Papeleta”, cuyo emblemático lema: “Por el rescate del humor nicaragüense”, hizo gala precisamente de ese humor propio del granadino y del nicaragüense.
Avilés escribió que del nicaragüense varios autores han dicho que se ríe o se burla del prójimo, de él mismo y hasta de sus propias desgracias.
“En Granada esta afirmación tiene mayor vigencia, por cuanto el granadino siempre ha tenido un especial sentido del chiste, la broma pesada, la burla, la irreverencia y la jodedera, que lo caracteriza y distingue de los habitantes de otras ciudades”, dice sin ambages este iconoclasta que ha recopilado centenares de dichos y decires nicaragüenses tales como: ¡“A guevo”!, “A boca de jarro”, “Al saber quién puso ese huevo”, “Así murió el chinito, contra la vía”, “A la pura bulla”, “Anda en su día”; entre más de un centenar de dichos que como él mismo ha mencionado, “son una reconocimiento más al pueblo nicaragüense que en su comunicación diaria es y se sabe “decidor”, “hablantín”, “hablador de la palabra” y “dicharachero”.
INQUIETO Y SAGAZ
Sus primeras lecturas estuvieron acicaladas por el dulce encanto de su madre, doña Sara Avilés, quien falleció cuando éste cifraba los 6 años. Le leía cuentos y poemas de Rubén Darío que Jimmy escuchaba con fruición. Recientemente nombrado secretario ejecutivo del Museo de Historia de Granada, Jimmy, a quien no hay granadino que no conozca, está preparando lo que llama “asomo de una novela”, cuya temática girará en torno a un cura y un monaguillo, historia que se desarrolla entre el siglo XIX y el XX.
Hiperactivo, recurrente, invectivo; Avilés cuenta que mientras cursaba el segundo año de secundaria en el Colegio Centroamérica, en Granada, uno de los profesores orientó a los estudiantes a que escribieran un ensayo. Jimmy, ni corto ni perezoso, escribió un ensayo que tituló: “Los pelones y los peludos”, el cual versaba sobre la época de Los Beatles.
El cura que impartía la asignatura lo mandó llamar y le espetó: “¿Quién te hizo ese trabajo?”. Desde ese momento Jimmy, luego de “arrecharse” entendió que tenía garra para escribir.
ESTUDIOSO DEL FOLCLOR
Gran amigo de Jorge Eduardo Arellano, otro celebrado intelectual y de Noel Rivas Bravo, Jimmy junto a Carlos Mántica y Francisco Pérez Estrada, han abonado en el estudio del folclor y el habla popular del nicaragüense. De los primeros intelectuales mencionados, Avilés afirma que tanto Arellano como Rivas Bravo “han influido notablemente en mi trabajo”.
-Fue también gran amigo del poeta Carlos Martínez Rivas, quien en más de una ocasión, en alguna tertulia literaria, decía que Jimmy sería su exégeta. Sobre CMR, Jimmy ha escrito “Documental CMR”, una aproximación a la obra del bardo, así como un ensayo, entre otros, sobre el poema de CMR “Beso para la Mujer de Lot”.
-No hay en Granada un solo personaje popular que se le escape para describirlo con talento y maestría, sin zaherir susceptibilidades. Entre éstos se encuentran “Papa Q”, “El Cabo López”, “La Marucha”, “Jesús Cochino” y “Liranza”, entre otros.