- Zamora hace serias advertencias frente a los juicios del país
en La Haya
Luis Felipe [email protected]
Augusto Zamora, especialista en temas de Derecho Internacional, advierte que no es conveniente para el país que un canciller de la República reconozca públicamente que no hay dinero para los juicios que se llevan en La Haya, contra Honduras y Colombia.
Zamora avisa que la crisis interna que vive Nicaragua -política y económica sobre todo-, puede perjudicar gravemente el desarrollo de los juicios, particularmente el caso contra Colombia.
Zamora, quien se encuentra en España, perteneció al equipo jurídico del gobierno de Nicaragua para los juicios que se ventilan en La Haya y hace para LA PRENSA un análisis de los principales riesgos de Nicaragua en sus gestiones por defender su soberanía ante tribunales internacionales.
¿Cuál es su valoración de la estrategia que sigue la Cancillería de la República en el juicio en contra de Honduras y Colombia?
No podemos hablar de un único juicio, pues son dos, muy distintos el uno del otro. El de Honduras está más o menos encarrilado, pues es una controversia “lineal” que, posiblemente la Corte falle aplicando el principio “ex aequo et bono”, es decir, procurando una división justa y equitativa de las aguas y plataforma reclamadas. Otra cosa será lo que el tribunal entienda por justo y equitativo.
El caso con Colombia es otra cuestión, resaltando en primer lugar su dimensión y complejidad. Hay cuestiones de soberanía, “uti possidetis iuris”, Derecho del mar, prescripción, Derecho de tratados. Todo un reto para cualquier tribunal, ya no digamos para un equipo de abogados y un gobierno.
Nicaragua necesita perentoriamente aplicar todos sus esfuerzos y recursos si quiere ganarlo. No tengo claro de que eso se esté dando.
¿Es conveniente utilizar los mismos métodos de defensa tanto para Honduras como para Colombia? ¿por qué?
Cada caso tiene su propia dinámica y sustancia. El único punto importante de conexión entre ambos es el Tratado de límites entre Honduras y Colombia de 1986, ratificado en 1999. En Nicaragua la gente debe tener claro que ese tratado sigue en vigor, fue inscrito en Naciones Unidas, y Honduras no lo va a denunciar. Aunque de boca afuera Honduras afirme que ha cambiado y desea aproximarse a Nicaragua, eso no es cierto. Lo real es el tratado. Lo demás es folclore, trampa, celada para provocar otro engaño como ha hecho en dos ocasiones.
¿Cuál es su opinión sobre el “impuesto patriótico”?
Una necesidad. Creo erróneo totalmente su derogación o suspensión. En primer lugar, es un acto de justicia, ante la puñalada de Honduras al ratificar el tratado de 1986 que, repito, sigue vigente y lo seguirá estando si de Honduras depende. Por otra parte, Nicaragua está colapsada económicamente. Es absurdo suprimir el impuesto mientras el propio canciller admite que no tiene fondos para pagar los gastos de los juicios.
¿Qué efectos puede tener en el juicio la exploración y explotación de hidrocarburos en aguas del Caribe nicaragüense?
Jurídicos, ninguno. En Derecho hay lo que se llama “fecha crítica”, es decir, un momento específico y concreto a partir del cual los actos de los Estados dejan de tener efectos jurídicos. En otras palabras, devienen irrelevantes jurídicamente. Obviamente, es mejor hacer acto de presencia que no hacerlo. En ese sentido deben continuarse los trabajos sobre hidrocarburos en el Caribe nica. Esos actos pueden ser examidos por la Corte como elemento complementario o aclarativo de conductas anteriores a la fecha crítica, que son las relevantes.
Los ruidos que existen entre Nicaragua-Colombia y Nicaragua-Honduras ¿Qué implicancias pueden tener el juicio?
Escasa, aunque, obviamente, no cabe generalizar. En Derecho los actos deben examinarse uno por uno, pues hay una gama amplísima de ellos. No cabe una respuesta general. De todas maneras, hay que estar atento con estos actos, pues si bien lo positivo rara vez tienen efecto, lo negativo sí pueden tenerlo. Por ejemplo, que Nicaragua permita que naves o pesqueros de Honduras o Colombia ejerzan actos de jurisdicción en aguas nacionales sin oposición ni protesta de nuestro país.
¿Qué sugerencias o recomendaciones puede hacer para el éxito de Nicaragua en ambos juicios?
Lo principal a señalar es que la crisis interna que vive Nicaragua, política y económica sobre todo, puede perjudicar gravemente el desarrollo de los casos, particularmente el caso contra Colombia. Que un ministro de Exteriores reconozca públicamente que no hay dinero para esos casos no beneficia la causa de Nicaragua. Otro factor a señalar es que ambos casos no deben ser vistos como privativos de Cancillería. Deben asumirse como una causa nacional, en la que se deben involucrar todos los sectores del país, en primer término Asamblea Nacional y Ejército. Es lamentable decirlo, pero en Nicaragua son pocas las personas, partidos e instituciones que se toman en serio la defensa del territorio nacional. Los cargos públicos pasan, los derechos de los Estados no. Es preciso hacer hincapié en ello porque Nicaragua puede sufrir otro revés doloroso por el sectarismo, el revanchismo o la indiferencia de sus gentes.