- Centros de acopio han comenzado a cerrar en esta zona calificada de “alta productividad”, por falta del marisco
- La contaminación que el hombre ha llevado a esta reserva biológica y la sedimentación arrastrada por los ríos, son las causas
Walter Treminio UrbinaCORRESPONSAL/[email protected]
Alarmante es la situación que están viviendo los pescadores artesanales e industriales de la región autónoma del Atlántico Norte, al confirmar que en los bancos de pesca de los Cayos Miskitos no hay langosta.
Este producto es el más cotizado en el mercado nacional e internacional y su inexistencia pone en peligro la estabilidad de las empresas procesadora. “Hemos bajado la producción en un 60 por ciento. Los acopios de los Cayos Maras y parte de los Cayos Miskitos han decidido cerrar por falta de producto”, afirmó el licenciado Dana Downs, gerente de Promarnic.
El empresario viajó personalmente a los bancos de pesca y logró comprobar que cinco acopios de los Cayos Maras y otros cuatro de los Cayos Miskitos, cerraron operaciones. “Los pescadores que mantienen compresores en esa zona manifestaron que no pueden trabajar porque la langosta y en gran parte el camarón no se está pescando, sencillamente no hay langosta y el camarón es difícil encontrarlo”, apuntó Downs.
La producción pesquera ha reducido enormemente en lo que va del mes, los dueños de las empresas han decidido trasladar las embarcaciones langosteras a otros sectores del Caribe nicaragüense para buscar este producto marino.
“La mayoría de los barcos están faenando al sureste. La faena de pesca ha incrementado de día, producto de lo malo que se encuentra”, indicó Dana Downs, quien agregó que el problema de los Cayos Miskitos obedece a que el agua está revuelta y esto ha provocado que se ponga oscura.
“El mal tiempo que pasó en noviembre provocó la catástrofe, los buzos no pueden ver la langosta porque el agua está sucia y lo más preocupante es que el agua se mantiene de igual forma”, expresó el empresario.
El movimiento que existe en los Cayos Miskitos, donde existe una población aproximada a las 500 personas, se ha reducido en 60 por ciento. La mayoría de pescadores decidieron abandonar sus acopios y dejar sólo los bancos de pesca.
Sandra Taylor Francis, de origen miskito, es una de las más afectadas por la falta de la langosta. “No hay marisco, no hay dinero y lo peor es que el producto no se encuentra en los Cayos Miskitos”, explicó preocupada la indígena, quien se dedica a acopiar marisco en la comunidad de Lamlaya, desde hace nueve años.
Al igual que Taylor, otras 55 personas que mantienen acopio en el muelle de la ciudad y en la comunidad de Lamlaya, sufren las consecuencias de la falta del marisco más cotizado en el mercado internacional.
URGEN MEDIDAS
Yader Mendoza Lewiw, biólogo marino, realizó recientemente un estudio de contaminación en la reserva marítima de los Cayos Miskitos. “Ahora, las vertientes de los ríos y lagunas penetran con facilidad a los bancos de pesca, producto de la sedimentación”, indicó el profesional.
-El biólogo dijo a LA PRENSA “que el gobierno de Nicaragua debe implementar un mecanismo urgente para proteger la reserva, de lo contrario, en menos de 10 años, en los Cayos Miskitos ni pescado se encontrará”, apuntó Mendoza.
-De acuerdo al estudio realizado en el año 2001 por Mendoza, el cual fue presentado a la Universidad Uraccan, refleja la sedimentación que cae sobre los bancos de pesca es seria. “Te repito, el problema de los Cayos Miskitos es serio, o se preocupan o no tendremos más producto”, enfatizó el biólogo marino.