In memorian

José Aráuz Veinte años no es nada, es un soplo la vida. Qué recuerdos los de la Gran Managua; hace tantos años que el ingeniero Carlos Santos Berroterán predijo el terremoto de Managua, y se publicó su artículo en el Diario de los Nicaragüenses (LA PRENSA). Parece increíble pero su profecía fue real. Hoy yace […]

José Aráuz

Veinte años no es nada, es un soplo la vida. Qué recuerdos los de la Gran Managua; hace tantos años que el ingeniero Carlos Santos Berroterán predijo el terremoto de Managua, y se publicó su artículo en el Diario de los Nicaragüenses (LA PRENSA).

Parece increíble pero su profecía fue real. Hoy yace en el cementerio tan gran hombre, que dejó muchas obras inconclusas e inéditas, como La Influencia del Sánscrito en el dialecto de los masayas, que en sí se parecen tanto a los hindúes o indios como los nativos de la India prefieren que los llamen.

La última conversación que tuve con el ingeniero (Santos Berroterán) me hablaba de su teoría sobre un centro de la tierra frío, como se lo imaginaba Julio Verne, frío, cristalizado. Muchas obras quedaron inconclusas en su mente; pero recuerden que cuando el ingeniero sacaba su tienda de campaña para dormir afuera todo Altamira lo seguía. Que Dios lo guarde en su seno y le permita ver la luz de su Rostro, porque él hizo honor a su apellido, él era un Santo.

Economista  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí