Mercedes Peralta/[email protected]
LEON.- El espíritu navideño reinó ayer domingo en el Asilo de Ancianos de León, donde 75 viejitos recibieron el calor de una familia leonesa que les llevó fiesta, almuerzo y regalos Esta es la única actividad celebrada en estos días en ese hogar, que alberga a personas casi olvidadas por sus familiares.
Hijos y nietos del hogar del Dr. Mantfredo Pentzke Tórrez, algunos de ellos llegados del exterior, se reunieron ayer en convivencia familiar, que realizan anualmente en el asilo, adonde llegan también en mayo, en recordación de la señora Dolores Pentzke Chamorro (q.e.p.d.).
El cantante y músico Manuel Salgado ofreció varias horas de fiesta, en la que cinco residentes del hogar dirigido por la Hermanas de los Pobres de San Pedro Claver se “robaron” la pista y bailaron animados con los aplausos de sus compañeros.
Los regalos que les fueron entregados a los 75 viejecitos, fueron aportados por damas altruistas de León, convocadas por doña Ligia Chamorro de Pentzke.
“Esta es la única fiesta que han tenido los abuelos; están olvidados. El año pasado llegó la Primera Dama y las mujeres diplomáticas, pero este año, es como si no existen los ancianos”, dijo con tristeza Petronila Corazón Martínez, trabajadora del asilo.
ANCIANOS NOSTÁLGICOS
En los días de Navidad y Año Nuevo, es cuando los miembros del hogar de ancianos, añoran a sus familias y sienten más el dolor del abandono.
Carlos Alberto Vázquez, emocionado, agradeció a la familia Pentzke Chamorro la fiesta navideña dedicada a los ancianos.
Pedro Antonio Calero, recordó a sus hijas Mercedes y Juana Calero Paiz, quienes viven en León y les solicita lo visiten, pues se encuentra enfermo. Tiene nueve hijos y ninguno llega a saludarlo. Nació en Condega, pero formó su familia en León.
Rafael Salgado Oviedo se mostró contento, “pero quiero salir y regresar como lo hacen otros, pero no puedo”, dijo con amargura.
Natividad Alejandro Castillo, del barrio El Coyolar, tuvo diez hijos pero ninguno se acuerda de ella desde hace tres años, cuando llegó al asilo.
INDIFERENCIA EN EL HOGAR SENIL
“El asilo está pobre. Los donantes se han confundido porque este edificio es moderno, pero hay grandes necesidades; las hermanas se las ven para mantenerlo”, sostuvo Corazón.
El reclamo sobre la indiferencia de las instituciones y la sociedad al asilo, fue confirmado por la religiosa Lorena Álvarez Juárez, que se quejó porque este año el gobierno central suspendió la ayuda alimentaria y económica, que consistía en nueve quintales de granos básicos y 10 mil córdobas mensuales.
Hasta octubre, el asilo gozó de la exoneración del servicio de agua de Empresa Nacional de Acueductos y Alcantarillados, (ENACAL), pero en noviembre les llegó una factura por seis mil córdobas, lo que agudizará mas la crisis económica en ese centro asistencial, que requiere de 1,600 córdobas mensuales por anciano, para su manutención.
AUSENCIA DEL GOBIERNO LOCAL
La municipalidad también manifiesta indiferencia a las necesidades de este hogar, donde viven además de viejitos leoneses, de otros departamentos del país que han llegado a buscar ayuda, o son abandonados por sus familiares en las puertas del asilo. La alcaldía históricamente asumía el salario del obrero encargado del área de mantenimiento, pero desde mayo suspendió el pago de mil 300 córdobas, que recaen en el raquítico presupuesto de las Hermanas de los Pobres de San Pedro Claver.
DIFICULTADES
El hogar de ancianos fue creado en el año 1913 por la Sociedad de Damas Vicentinas y desde 1946 lo administran las Hermanas de los Pobres de San Pedro Claver.
La planilla del hogar de ancianos es de 27 mil córdobas mensuales y el presupuesto mensual de casi 110 mil córdobas, pues se deben comprar alimentos, medicinas, ropa, calzado y el pago de los servicios básicos, informó la Hermana Lorena Álvarez Juárez.
Seis familias aportan cada una 300 dólares mensuales por su familiar que vive en el hogar de ancianos y seis jubilados ayudan con la mitad de su pensión proveniente del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) institución que en noviembre suspendió su donación mensual.
El número de donantes disminuyó sustancialmente este año; activos sólo se encuentran Petronic, Mifamilia, Fundación Raven y unos 30 ciudadanos leoneses.
“Hay que mantener los valores de amor, fraternidad y solidaridad con los adultos mayores. Aquí no se puede permitir lo que ocurre en otros países, donde promueven campañas para que las personas cotizen un seguro y aseguren su vejez”, recomendó la religiosa, Lorena Álvarez Juárez
Los ancianos olvidados en el Asilo de León, reclaman ternura de sus familias y de la sociedad.