- Perciben ingresos en base a su destreza artesanal
Mayda Isabel Meléndez [email protected]
Aunque sin proponérselo, el Centro de Formación Educativo Cultural para Personas Ciegas (CFEC), ha descubierto un nuevo interés del mercado nacional: Canastas elaboradas con fibra plástica, que en algunos momentos han desplazado a las canastas que tradicionalmente se utilizan en esta época.
Alicia Palacio Tapia, presidenta del CFEC, recuerda que uno de los pedidos más grandes que recibieron para diciembre fue de 600 canastas, otros fueron menores.
Dependiendo del tamaño de las canastas, algunos compradores las rellenaron con productos alimenticios a fin de entregarlas como canastas navideñas. Otros utilizaron unas de menor tamaño para regalar en las Purísimas y no ha faltado quienes les echan dulces para repartir en fiestas para niños.
Palacio asegura que la misión primordial al elaborar estas canastas ha sido dotar a los no videntes de una fuente de ingresos que les permita independencia económica, y si esto no se ha logrado al grado pretendido no es porque la actividad no sea rentable, sino porque a muchos les ha costado salir de la mendicidad.
Explicó que la materia prima es importada de la capital salvadoreña y, puesta en Nicaragua la libra de fibra plástica cuesta más o menos unos 30 córdobas. De allí perfectamente salen dos canastas medianas que serán ofrecidas a 50 córdobas cada una.
CUMPLIENDO OBJETIVOS
Agregó que hasta hace muy poco tiempo se habían estado comercializando a razón de 40 córdobas por canasta, sin embargo, estiman que deben subirle el precio en los próximos días para efectos de mantener el margen de la devaluación del córdoba, pues toda la inversión prácticamente se hace en la moneda extranjera.
Los precios de estos productos varían según su tamaño. Las hay de 15, 25, 50, 70 córdobas y un poco más, sin embargo, esos precios pueden ser rebajados cuando de una compra al por mayor se trata.
Palacio dijo que, por ejemplo, una canasta mediana se elabora con media libra de fibra, es decir, se invierten alrededor de 15 córdobas en material. Otros 15 se les entrega a la persona que la confeccionó y 10 córdobas se dejan para la escuela, sea para asumir la devaluación u otro gasto relacionado.
Dijo que en diciembre la venta ha estado tan buena, que algunos no videntes lograron reunir el dinero necesario para comprar su propia materia prima y dedicarse por cuenta propia a elaborar y vender este tipo de productos.
Sin embargo, la presidente del CPEF reiteró que el objetivo de este centro no es montar un centro de comercialización, sino precisamente lograr que los no videntes aprendan el oficio para tener una fuente de ingresos propia.
Por el momento tienen en inventario 75 canastitas porque un cliente se las encargó y luego no las retiró, pero generalmente sólo trabajan pedidos previos.
Tapia aseguró que mucha gente solicita que sus canastas sean elaboradas con colores variados. En tanto, hay quienes las piden de un solo color, siendo los preferidos verde limón, rosado chicha y amarillo.
OFERTA VARIADA
Alicia Palacio Tapia, presidenta del Centro de Formación Educativo Cultural para Personas Ciegas (CFEC), explicó que los no videntes también elaboran otro tipo de manualidades.
En el CFEC también se les enseña a enjuncar diversos tipos de muebles además de tejer productos en macramé, que es una técnica de tejido a base de nudos. “Con macramé hemos tenido mucha demanda de fajas, pues se han puesto de moda fajones con tiras que cuelgan. Todo esto que enseñamos también lo tenemos a disposición del público durante el período que dura el año escolar. Pero quiero aclarar que nos limitamos a esto, pues a veces la gente trae muebles a enjuncar pero también quieren que los clavemos, pintemos y demás y aquí no brindamos ese servicio”, dijo Palacio.