Marlon José Navarrete Espinoza
Como una pieza arqueológica de gran valor se puede considerar el periodismo que durante décadas contra toda clase de infortunio y tragedia ha realizado el Diario LA PRENSA. Es imposible plasmar en pocas palabras el verdadero legado de quienes han trabajado y desarrollado la labor informativa del periódico que perfectamente creo ha colaborado estrechamente en hacer historia y ha acompañado cada acontecimiento de la nación en sus buenos y malos momentos.
Si no por ejemplo tenemos que cualquiera que visite la biblioteca del diario se transportará a la época cuando sucedieron los hechos que presentan las páginas. Es como un viaje al pasado vivir esos tiempos en que quizás ni habíamos nacido.
El diario posee una constitución no sólo informativa, sino también investigativa en constante búsqueda de la verdad y manteniendo el delicado equilibrio de la imparcialidad. Pero lo más sobresaliente ha sido su defensa durante tantos años y ante tantos gobiernos de diferente naturaleza ideológica y política, de la libertad de expresión, como señal fundamental de mantener la democracia en el país y ese es su legado más valioso para el pueblo de Nicaragua. No sólo por el tiempo sino por la trayectoria es que este periódico tiene el sello de periodismo clásico, original, sin imitación y ciertamente imposible de superar por la competencia. Su gran reto será siempre mantenerse imparciales y no permitir que ningún grupo de poder los manipule o los utilice, porque entonces arruinarán la calidad clásica que los ha caracterizado y perderán la confianza del pueblo; algo muy difícil de recuperar posteriormente.