- En su mayoría mujeres de origen humilde vitorearon a Arnoldo Alemán, ayer, cuando fue conducido a los juzgados capitalinos
Luis Alemán [email protected]
Arnoldo Alemán, quien fue llevado ayer en dos ocasiones a los juzgados capitalinos, recibió el respaldo de un grupo de enardecidos simpatizantes que no sólo lanzaron vivas a quien consideran su líder indiscutible, sino también lo compararon como continuador del fallecido general Anastasio Somoza, al gritar que Alemán y Somoza eran la misma cosa.
Personas humildes, sobre todo mujeres, al parecer fueron llevadas a los juzgados por activistas liberales, quienes los arengaban a gritar consignas de respaldo al diputado Alemán, a quien la juez Segundo de Distrito del Crimen de Managua, Ileana Pérez, le decretó arresto domiciliar provisional.
Desde tempranas horas de la mañana, el complejo judicial fue tomado por un centenar de policías antimotines que se colocaron en las puertas de acceso, lo mismo que ocuparon posiciones estratégicas en las calles aledañas, para evitar posibles disturbios de simpatizantes, molestos por el enjuiciamiento del ex mandatario Alemán.
Momentos antes de que Alemán se presentara al complejo judicial, poco a poco fueron aglomerándose unas 50 personas, que se concentraron en los corredores, ante la imposibilidad de avanzar hasta el interior del complejo, debido a que policías antimotines y personal de seguridad de los juzgados lo impedían.
LLEGA ALEMÁN
Encabezada por una patrulla policial llegó la camioneta donde se moviliza regularmente el doctor Alemán, pero éste ya no tenía el fuerte aparato de seguridad con el que contaba hasta el jueves, cuando fue desaforado.
Vestido con una camisa roja y pantalón crema, Alemán fue conducido en medio de una gran cantidad de policías antimotines hasta el Juzgado, donde respondería por primera vez a las acusaciones presentadas en su contra por la Procuraduría.
A su paso, el grupo de simpatizantes lanzaba vivas a su favor y gritaban ofensas contra el presidente Enrique Bolaños y los diputados que dieron su voto para lograr su desafuero.
Pero Alemán no sólo contó con el respaldo de ese pequeño grupo de simpatizantes, sino también con el de su esposa, hijos y hermanos, así como de la mayoría de los diputados liberales que llegaron a acompañarlo, a excepción de Enrique Quiñónez y Maximino Rodríguez.