Mirna Velásquez Sevilla [email protected]
Después de ser la juez más admirada por el fallo que rompió con la imagen de un sistema judicial viciado, Gertudis Arias habló sobre las humillaciones y situaciones esclavizantes a las que supuestamente somete diariamente la juez Flavia Solís a los empleados.
Su experiencia más amarga fue el día de la muerte de su padre, cuando no le fue permitido usar el único teléfono de ese Juzgado, ubicado en el despacho de la judicial.
“No sé porqué algunos jueces se toman atribuciones de querer ser dueños del Juzgado, del carro, la gasolina, el teléfono. Aquí prácticamente nosotros somos rehenes, aquí estamos incomunicados en cualquier emergencia con nuestra familia. Mi padre se murió y yo ni siquiera tuve la oportunidad de haber recibido el mensaje de que me fuera urgente a mi casa”, relató con la voz entrecortada y con lágrimas en el rostro.
LA PRENSA intentó obtener la versión de la juez Flavia Solís, pero no contestó a nuestras múltiples llamadas a su celular.
La juez Arias, quien se ha caracterizado por señalar sin restricciones los problemas del sistema judicial, dijo no tener nada que perder por las medidas que puedan adoptar en su contra después de esta denuncia. “Tengo valor y energías todavía para ir a trabajar en la calle”, indicó.
Según la juez Arias, todos los empleados del Juzgado que dirige la juez Solís son maltratados psicológicamente. “Si uno no está tomando una declaración, ella está espiando por una ventana y dice ¡shhh, cállense!, sale y ataja a todo el mundo como si fuera la dueña del Juzgado. No solamente yo soy testigo de esas situaciones, lo que pasa es que tienen temor que los corran”, narró sentada desde la silla de juez suplente.
Dijo presumir que la actuación de su superiora es “trabajo dirigido”. “Así me siento, esas son mis conclusiones, porque no he dado motivos de indisciplina, irresponsabilidad en mi trabajo, para que en menos de tres días me haya mandado tres memorandos”, explicó.
La tensa situación del Juzgado es del conocimiento de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, Inspectoría Judicial, Tribunal de Apelaciones y el sindicato de trabajadores. Sin embargo, en todas las instancias la única respuesta es el silencio.
PROBLEMAS CON JUEZ PÉREZ
Arias también tiene fricciones con la Juez Segundo de Distrito del Crimen, Ileana Pérez, las que surgieron después que denunció la desaparición de expedientes, luego de asumir por corto período su papel como suplente en ese Juzgado.
“Ella (la juez Pérez) la arremetió en mi contra por esos expedientes. Me demostró que no solamente desde el momento de la pérdida sino mucho más atrás dejó entrever los desacuerdos y la poca aprobación de mi actuar en este Juzgado”, dijo Arias.