AFP
SANTIAGO.- Chile, líder sudamericano de una liberalización comercial que empuja su economía hace dos décadas, amplió notablemente sus expectativas de crecimiento con la exitosa culminación de la negociación de desgravámenes con Estados Unidos, anunciada este miércoles, y la cual celebraron políticos, empresarios y funcionarios en Santiago.
El TLC, una vez sancionado por los congresos de los dos países, que tienen quórum para respaldar el entendimiento intergubernamental, será formalmente firmado en seis meses, para la aplicación de un programa que llevará las tasas aduaneras a cero en un plazo máximo de 12 años.
Sin embargo, ya en su primer año de vigencia, al menos un 90 por ciento de los embarques chilenos ingresará sin arancel, ampliando el volumen actual de 65 por ciento, que está sujeto al sistema de preferencias que aplica Estados Unidos unilateralmente.
“Después de 11 años hemos logrado un buen acuerdo con Estados Unidos, la principal potencia económica del mundo”, declaró el presidente Ricardo Lagos durante un acto cívico en una comuna santiaguina, tras ser informado en la madrugada del cierre de las tratativas.
Los contactos comenzaron con el presidente George Bush padre (en 1990) y terminan con el presidente George Bush hijo, destacó.
Chile es el segundo país latinoamericano que logra un TLC con Estados Unidos, después de México, en una nómina mundial mínima que completan Canadá y Jordania.