Freddy Potoy [email protected]
En este primer año de gobierno del presidente Enrique Bolaños, se pudieron observar dónde están las principales debilidades de esta administración, tanto en lo político como en los aspectos estrictamente profesionales, técnicos y estratégicos.
El mandatario debe revisar seriamente su gabinete, los funcionarios intermedios, el personal de apoyo y la gente encargada de ayudarle a conducir este país.
El punto más importante que sobresale en este año es la voluntad política de castigar a los corruptos, pues ya era tiempo, Nicaragua lo necesitaba y era un secreto a voces en la comunidad internacional la urgencia de limpiar esa maleza que estaba representada por la figura del ex presidente Arnoldo Alemán, ex funcionarios de gobierno y varios de sus correligionarios.
Sin embargo, eso generó un contraataque de parte del sector arnoldista que no ha podido ser efectivamente contrarrestado por Bolaños y su gente. A momentos las arremetidas del arnoldismo han puesto contra las tablas al mandatario y sus funcionarios, al punto que el fiscal arnoldista Julio Centeno Gómez impulsó un juicio por delitos electorales y el asunto está ahí planteado.
Bolaños tiene varios flancos abiertos: críticas fuertes a su doble salario (como presidente y la pensión vitalicia de ex vicepresidente), propuesta de aumentarse el salario para el próximo año él y sus allegados, un vocero presidencial que trata de justificar los megasalarios y termina en ridículo, un procurador General de Justicia en funciones, muy cuestionado por sus antecedentes y la forma de conducir la institución es uno de los puntos de apoyo del Presidente.
Bolaños tiene que revisar a sus asesores muy cercanos que de pronto lo han embrocado en varias cosas. Incluso, revisar mediante un FODA (Fortaleza, Oportunidad, Debilidad y Amenaza) a todos ellos, pero principalmente a Mario De Franco, quien se supone que es el brazo derecho del Presidente de Nicaragua.
En los último días salieron a relucir los fuertes cuestionamientos al ministro de Transporte e Infraestructura, Pedro Solórzano, por la falta de ejecución presupuestaria para reparar caminos y carreteras vitales en el proceso productivo del país. Recuerdo que desde su nombramiento los cuestionamientos empezaron porque parecía más un favor político que pagaba Bolaños, que una designación profesional.
Solórzano se hizo “famoso” por trazar una raya entre lo corrupción (entiéndase PLC y FSLN) y la honestidad, y luego terminó siendo un aliado del candidato presidencial del PLC, Enrique Bolaños.
Después que Herty Lewites ganara las elecciones municipales en Managua, se señaló a Solórzano de haber mandado a pintar en color “rosado-chicha”, los hoyos de las calles de la capital. Mi pregunta es: ¿Cuántos barriles de pintura se necesitarían para señalar el mal estado de los caminos y carreteras de todo el país?
Finalmente, según las encuestas, el pueblo demanda empleo y respuestas a problemas sociales como salud y educación. En estos puntos el gobierno ha salido mal parado y Bolaños necesita replantear muchas cosas en estos temas si quiere seguir contando con el apoyo del pueblo.