AFP
BAGDAD.- Los expertos en desarme inspeccionaron satisfactoriamente ayer dos sitios iraquíes que según Washington podrían ser utilizados para producir armas químicas, mientras la ONU examinaba la declaración presentada por Irak como prueba de su desarme y Estados Unidos concretaba sus planes de guerra.
Veinticinco inspectores llegados el domingo a Bagdad empezaron a trabajar ayer con 17 de sus colegas que habían reanudado las inspecciones en Irak el 27 de noviembre, tras cuatro años de ausencia.
Un equipo de la Comisión de Control, Verificación e Inspección de la ONU (UNMOVIC) inspeccionó satisfactoriamente, por segundo día consecutivo, una fábrica de Faluja, 50 kilómetros al oeste de Bagdad, donde se fabrican insecticidas, comprobó la AFP.
Faluja, que cuenta con tres complejos principales, fue un lugar muy activo en el desarrollo de armas químicas y biológicas de Irak. Estados Unidos sospecha que reanudó la fabricación de sustancias mortales.
Por otra parte, un equipo de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) entró en la ex central nuclear de Tuwaitha, complejo cercano a Bagdad con más de 100 edificios, que fue un centro neurálgico en el ámbito de las investigaciones nucleares iraquíes.
Por la noche, la ONU manifestó en Bagdad su satisfacción por las inspecciones de Tuwaitha y Faluja y afirmó en un comunicado que se habían desarrollado con “éxito”.
EE.UU. SE PREPARA PARA ATACAR
Por su parte, las fuerzas estadounidenses comenzaron este lunes sus preparativos para una posible intervención militar en Irak con un importante ejercicio militar en el Golfo.
El general Tommy Frank dirige ese ejercicio que durará una semana y permitirá probar los equipos informáticos y los medios de comunicación del centro de mando instalado en Qatar.
En cuanto a las disculpas iraquíes por la invasión de Kuwait en 1990, el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, afirmó que “llegaban once años tarde”.
Por su parte, Irán se convirtió en punto de paso obligado para los opositores al régimen de Bagdad, que preparan una Conferencia en Londres del 13 al 15 de diciembre con el objetivo de examinar el período de transición que seguiría a un posible derrocamiento del presidente Saddam Hussein.
El nuevo contingente de expertos llegó el domingo, al día siguiente de que Irak entregase a la ONU una declaración en la que niega poseer armas de destrucción masiva.
La ONU recibió el domingo en su sede de Nueva York los casi 12,000 folios y varios cd-roms del inventario del arsenal iraquí, fundamental para el desarme de Bagdad.
Washington y Londres ya anunciaron que cualquier omisión será considerada una “patente violación” de sus compromisos y podría despejar el camino para una acción militar.
Estados Unidos poseía ayer un único ejemplar completo de la declaración, indicaron fuentes fidedignas en la ONU precisando que se envió una copia a Washington y será fotocopiada para mandarla a los restantes miembros permanentes del Consejo de seguridad de la ONU: China, Francia, Gran Bretaña y Rusia.
Estados Unidos examinará detalladamente el documento, declaró ayer en Rabat el subsecretario de Estado para Oriente Medio, William Burns.
Por otra parte, un grupo de expertos de la AIEA analizaba el lunes en Viena la declaración.
Rusia, China y Francia estimaron el lunes que la entrega por parte de Irak de la declaración reforzaba la posibilidad de lograr un arreglo político, pero Estados Unidos y Gran Bretaña manifestaban un fuerte escepticismo.