Gerald Hernández [email protected]
Abraham Velásquez dejó a un lado su trabajo y regresó rápidamente a casa cuando LA PRENSA se comunicó con él para pedirle pruebas de que su hijo Eliot tiene 14 años y no 16 como arroja el examen de la Comisión Médica del III Torneo Centroamericano de Ligas Pequeñas de Béisbol en Guatemala.
“Están equivocados”, dijo con firmeza Velásquez, mientras mostraba una colección de documentos como pasaporte, álbumes de fotos, recortes de periódicos y todo lo que fuera útil para demostrar que su hijo no tiene la edad adulterada.
“Me apena mucho todo esto. Es una deshonra para mi familia y sobre todo para Nicaragua. Por eso estoy dispuesto a todo para demostrar que mi hijo tiene 14 años”, afirmó.
“El que tiene 16 es mi hijo mayor, Wagner Adolfo, quien no juega nada para que no digan que él también tiene la edad falsificada. Este es el cuarto viaje de Eliot con la Selección y hasta ahora lo acusan de ser mayor, cuando ni siquiera es el más grande del equipo”, señaló con la natural preocupación del caso.
Hay varios indicios que pueden ayudar a demostrar que Eliot no tiene 16 años, y el Sr. Velásquez podría estar viajando mañana junto a otros padres de familia de peloteros en conflicto para arreglar el asunto.
Eliot aprobó su primer grado de primaria en 1995 en la Escuela Adventista de su sector. Si hubiera nacido en 1986, quiere decir que comenzó la primaria a los 9 años, que es algo insólito, además tienen una foto de la época.
Martha Malespín, tía de Eliot, tiene el certificado de nacimiento de Wagner de 1986, lo que demuestra que no pudo haber intercambio de partidas de nacimiento entre los hermanos.
Además, la estrella infantil del pitcheo se inició en el béisbol desde muy niño y ha atravesado cada una de las categorías infantiles, lo que significa que de haber alteración en su edad, tuvo que ser desde que comenzó a jugar, ¡a los 8 años!
SUEÑA EN GRANDE
Eliot Abraham Velásquez sueña con jugar en las Grandes Ligas.
“Nos vive diciendo (a la familia) que algún día alguien va a venir a la casa para firmarlo”, señala su padre, Abraham Velásquez, quien es cambista de dólares en el Mercado “Roberto Huembes”.
“Hasta en sueños juega béisbol. Una noche estaba estirando el brazo como si estuviera lanzando. Siempre ha sido un jugador destacado y me parece que desean perjudicarlo porque no le pueden batear”, afirmó el orgulloso padre de uno de los mejores jugadores infantiles de nuestro país.