- El cuerpo ensangrentado del joven fue dejado tirado a dos cuadras de su casa
Elízabeth [email protected]
De 11 estocadas en diferentes partes del cuerpo fue muerto un joven la madrugada del domingo, en las inmediaciones de la pulpería Chaparral, en el Reparto Schick de esta capital, confirmaron sus familiares.
La víctima fue identificada como Daniel Alex Gutiérrez Fuentes, de 23 años, alias “Nambira”, quien presuntamente tenía antecedentes delictivos. En tanto, su madre Irene Rosario Fuentes Domínguez, se limitó a responder: “Mi hijo no era un santo. Las madres somos las últimas que sabemos lo que andan haciendo los hijos”.
SORPRESIVO LLAMADO
Agregó que cada día revisaba a su hijo para saber si no portaba cuchillos u otra arma y le establecía prohibiciones para poder continuar en su vivienda.
Extraoficialmente se conoció que momentos antes, el muchacho junto a su acompañante presuntamente habían penetrado a una casa de donde sustrajeron un televisor.
Cerca de las cuatro de la madrugada Irene Rosario Fuentes Domínguez, gozaba del sueño de la madrugada, cuando sorpresivamente fue despertada por un vecino que tocó su puerta y a gritos le dijo: “¡Allí está tendido tu hijo!”.
La mujer corrió al sitio indicado, donde permanecía inerte el cuerpo de su vástago, el cual presentaba diversas heridas, así como varios hincones en diferentes partes del cuerpo, golpes en la cara y rayones en la espalda.
La angustiada madre dijo que según las autoridades, una herida propinada en el cuello, aparentemente fue la que quitó la vida a su vástago.
CON SAÑA
“Fue con saña”, expresó la mujer quien no encontró explicación a las causas que llevaron a los agresores a asesinar de esa manera a su hijo. Fuentes Domínguez, consideró que su hijo fue muerto a manos de presuntos pandilleros del grupo llamado “Los Cholos”, aunque no ofreció mayores detalles en qué basaba sus presunciones y dijo que todo fue “por envidia”.
Aunque manifestó que pudo haber testigos del crimen, ninguna persona lo reconocerá ante la Policía por temor a los pandilleros.
Todavía a las 8:00 p.m., del siete de diciembre, la mujer vio por última vez a su hijo cuando éste le pidió que le regalara 10 córdobas para comprarse una comida. La mujer comentó que cuando éste regresó y le dio otros cinco córdobas para que comprara una gaseosa.
Posteriormente le preguntó: “¿Ya no volvés?” Y sin esperar respuesta la mujer le increpó “¿andás tomado?”, pero su hijo la consoló al afirmarle que “sólo un poco”.