Hechos que contradicen

Douglas [email protected]

La presidenta del Instituto de Turismo, Leda Sánchez, dice que “la zona que está más preparada para el turismo es Granada y Masaya”, pero si viajamos a esas ciudades tenemos que hacerlo sobre una carretera llena de baches.

Cuando los nicaragüenses salimos del país pagamos un impuesto de tres dólares para inversiones en turismo. Los extranjeros, de países no centroamericanos, pagan cinco dólares por entrar a Nicaragua, también para inversiones en turismo.

Granada, a menos de 50 kilómetros de Managua, es una de las ciudades más visitadas por los turistas, sobre todo europeos, y a pesar de eso permanece en condiciones malas. Ni lo que pagan los extranjeros, ni lo que aportamos los nicas nos libran de ese fastidio que, además, daña los vehículos.

En el sector rural la situación es más penosa, porque 18 mil kilómetros de caminos están dañados y los agricultores pierden al no poder sacar sus productos. Según informes oficiales, este año el gobierno sólo dio mantenimiento al dos por ciento de los caminos, por falta de presupuesto.

Los caminos rurales significan algo más que vías para la producción agropecuaria, porque muchos de ellos conducen a destinos turísticos potenciales, que podrían ser la salvación económica de zonas en crisis.

La última encuesta nacional realizada por la empresa Cid-Gallup muestra que la mayoría de los consultados, el 74 por ciento, cree que es posible la reactivación de las “áreas rurales” de Nicaragua.

También refleja la desesperanza de los nicaragüenses, porque dos de cada cinco entrevistados (39 por ciento) dijeron que consideran la posibilidad de irse del país, en busca de un empleo, de preferencia a los Estados Unidos.

¿Cuál es la razón de esa decepción? La encuesta indica que la mayoría de los ciudadanos (86 por ciento) piensa que sus vidas no han mejorado desde que comenzó a gobernar Enrique Bolaños, en enero pasado.

La imagen y la gestión gubernamental de Bolaños perdió 20 puntos entre agosto y noviembre, cuando hicieron esta última encuesta, ya que ahora sólo el 26 por ciento de los consultados se declaró satisfecho, pero tres meses antes era el 46 por ciento.

Problemas que parecen simples, como la plaga de baches en una carretera principal, o los pantanos en los caminos rurales, pueden ser motivo suficiente para que los ciudadanos se decepcionen y piensen que este país va de mal en peor.

Por esa desatención a las vías, dos regiones importantes, la del Pacífico y la del Caribe, han quedado incomunicadas. A propósito, es curioso que el 85 por ciento de los encuestados por Cid-Gallup consideran que firmar un tratado de libre comercio con Estados Unidos sería beneficioso para el país. Aunque, para beneficiarse con ese acuerdo, Nicaragua necesita un buen puerto en el Caribe y, por supuesto, buenas carreteras, como las que han venido construyendo en El Salvador y Honduras, de costa a costa.  

Editorial
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí