Debido a que cayó en domingo el feriado de ayer —Día de la Virgen María—, hoy lunes es asueto nacional porque la ley ordena compensar con el día siguiente los feriados que caen en domingo.
En Nicaragua hay nueve feriados nacionales cada año, señalados en el Código del Trabajo (artículo 66); cinco son cívicos y cuatro religiosos: Jueves y Viernes santos, día de la Virgen (8 de diciembre), y nacimiento de Jesús (25 de diciembre). Además, el Código (artículo 67) establece que en Managua son feriados otros dos días, por la festividad religiosa de Santo Domingo de Guzmán (primero y diez de agosto), y en todos los demás lugares del país son asueto obligatorio los días que corresponden a las principales festividades locales, religiosas o cívicas.
Realmente, en Nicaragua y en todas partes del mundo las creencias y celebraciones religiosas impregnan a toda la sociedad. Al respecto, con motivo del reciente cruce histórico del fin del segundo milenio después de Cristo, con el advenimiento del tercero, Gallup International hizo una encuesta mundial para medir la opinión de la gente acerca de los asuntos y problemas importantes de la humanidad contemporánea (la democracia, los derechos de las mujeres, el medio ambiente, la delincuencia, etc.), incluyendo las creencias y prácticas religiosas. El objetivo de la encuesta, explicó Gallup International, era “describir a nivel mundial la ubicación de las mujeres y los hombres adultos frente a su fe y frente a Dios, si se sienten pertenecientes a una religión, cuál es el grado de práctica religiosa, si Dios es o no importante en la vida personal y cuál es la manera en que los individuos se lo representan”.
Cabe destacar que los resultados fueron en cierto modo sorprendentes, pues al contrario de lo que dicen muchos filósofos, analistas, políticos y periodistas de todas partes del mundo —que los portentosos avances de la ciencia y la tecnología han demolido las antiguas creencias religiosas basadas supuestamente en la ignorancia universal de antaño—, la encuesta de Gallup International demostró que la creencia en Dios sigue siendo primordial en la vida de los seres humanos.
En efecto, el 87 por ciento confesó pertenecer a alguna religión, encontrando en África el porcentaje más alto (99 por ciento) y en el sudeste asiático el más bajo (77 por ciento). El 32 por ciento de las personas dijo que participa en los cultos religiosos por lo menos una vez cada semana, 35 por ciento una vez al mes o al año, y el restante 33 por ciento no practica nunca o casi nunca ningún rito religioso. Las mujeres son más religiosas (35 por ciento del total, los hombres el 28 por ciento); 48 por ciento de los europeos no practica nunca o casi nunca ninguna religión, mientras que en África el porcentaje es de noventa por ciento, siguiéndole América Latina con el 70 por ciento.
Los encuestadores quisieron saber expresamente qué tan importante es Dios para la gente, en la actualidad, y el resultado de la investigación fue que en una escala de 1 —ninguna importancia— a 10 —máxima importancia—, 7.2 considera que Dios es importante. Y a la pregunta de que si cree que sólo una religión es la verdadera, el 46 por ciento respondió que son varias; el 31 por ciento dijo que sólo una religión es la verdadera; y el 10 por ciento cree que no hay ninguna religión verdadera.
En Nicaragua, lamentablemente no hay una información estadística confiable sobre filiación religiosa y religiosidad de la población, pues al parecer las entidades encuestadoras siguen considerando este tema como un tabú, o al menos demasiado controversial como para manejarlo igual que los otros aspectos de la vida social.
Sin embargo, es evidente que la religiosidad de los nicaragüenses y en particular la importancia que le dan a la fe en Dios, son altas, a juzgar por la participación de la gente en los eventos religiosos, tanto en los propiamente litúrgicos como en las manifestaciones de religiosidad popular. De todas maneras, es necesario que las encuestadoras privadas y el Instituto Nicaragüense de Estadísticas y Censos (INEC), exploren este ámbito de opinión en el país, pues la información sería de mucha utilidad para múltiples propósitos.