- Tras llegar a 100 victorias, está listo para retirarse
Gerald Herná[email protected]
A pesar de lanzar por largo rato para equipos perdedores, Germán Espinoza fue dedicado y persistente, tanto así que la semana anterior se convirtió en apenas el tirador número 11 con 100 triunfos en la historia de nuestro béisbol.
“No hubo premios, ni siquiera me quisieron regalar la pelota del último out, pero nada de eso supera la satisfacción interna, pues mi carrera ha sido de sacrificio y tenacidad”, afirma Germán, el hábil tirador derecho originario de Chontales, pero que vive en Tipitapa desde que era niño.
“En León quizá nadie celebró, pero yo creo que el pueblo de Tipitapa acogió la victoria 100 como propia, porque fue producto de alguien que vieron crecer y forjarse en el béisbol”, declaró el curvista que hace mucho tiempo fue bautizado como la “Mariposa” por su pausada forma de lanzar, unido a la trayectoria de sus envíos de quiebres.
Germán ha lanzado para 11 equipos diferentes, lo que puede constituir un récord, pero fue en Rivas donde mejor lo trataron y el curvista respondió coleccionando 47 éxitos en 6 campañas.
Estelí fue el equipo que le dio la oportunidad de construirse, pero también donde más juegos perdió con 45, incluyendo su actuación con los Cachorros y el UNAG.
¿Cómo inició el vuelo de la “Mariposa” rumbo a las 100 victorias?
“En los Dantos en 1985. Recuerdo que tuve pocas oportunidades y Enrique Armas escribió que era el pelotero más caro de la liga, porque había costado 365 platos de comida y casi no había lanzado.
“Luego fui transferido a un equipo norteño para tener más oportunidades y cuando creí que estaba listo para grandes empresas, el Estelí no me quiso soltar, entonces me fui a jugar a El Salvador. Cuando volví, jugué con varios equipos hasta encontrarme con el Rivas, con quienes me siento agradecido, especialmente con el matrimonio Holmann-Barrios, quien me ayudó a conseguir mi primer trabajo. También le agradezco a Frank Espinoza, quien es como mi hermano”.
¿Cuál fue el mejor Germán Espinoza?
“El de 1994 con el Rivas. Fui ‘campion’ pítcher de la liga, pero por esas cosas del destino a Carlos García (presidente de Feniba) no se le ocurrió dar trofeos”.
¿Por qué no alcanzaste en el staff de la Selección para eventos de envergadura?
“En la Selección había mucha argolla, se vendía la falsa idea que estarían los que mejor habían lucido en el Campeonato Nacional. Después tuve otra oportunidad cuando Alex Torres era el manager, pero en mi trabajo no me dieron permiso para viajar a España”.
¿Quién influyó en tu desarrollo como lanzador?
“Cuando estuve en una preselección en los 90’s, el mexicano Pedro Pico Prado me ayudó a detectar las debilidades de los bateadores. Algo curioso, es que en los últimos 3 años tiró más rectas que curva porque el concepto de los bateadores es que además de tirar suave, es que la mayoría de mis lanzamientos son de rompimiento. Me preocupé por aprender una recta que se moviera (sinker)”.
¿Por qué dejas el béisbol al finalizar esta temporada?
“Creo que debemos de entender que todos tenemos una vida útil y cada quien hace sus propias valoraciones, además tengo algunas metas que cumplir en otros campos”.
¿El ser cronista deportivo es una de tus metas?
“Me interesa la radio, pero primero me gustaría prepararme para no hablar cualquier cosa. Me gustaría que alguna radio me diera la oportunidad de estar como oyente en los programas para aprender y paulatinamente involucrarme en ese campo. Una de mis metas es llegar a tener un programa de radio y trabajar con gente de nivel como Enrique y Edgard Rodríguez”.
¿Cuáles fueron tus mejores momentos en el juego?
“Aparte del triunfo 100, una vez quedé a un out de lanzar un juego sin hit ni carrera ante los Leones. El último bateador era Camilo Arauz, le puse dos lanzamientos malos y después le lancé una recta por el centro que la aprovechó. También recordará por siempre la final Rivas-San Fernando de 1994”.
¿Por qué nunca te estableciste con un equipo?
“Intenté hacerlo con el Rivas, pero salieron de la liga en el 98. Aunque lancé para 11 equipos distintos, nunca dejé las puertas cerradas y siempre fui bien remunerado, incluso el general Humberto Ortega me regaló un carro en la Final del 94 porque le gustó como lancé”.
¿Te vas satisfecho?
“Más que satisfecho. Las 100 victorias son un gran logro aunque me digan que las conseguí en 18 años. Para un lanzador es más difícil llegar a 100 triunfos que para un bateador 1,000 hits, porque el lanzador necesita de la ayuda del equipo, mientras que el bateador sólo depende de él mismo”.
¿Cuál es tu mejor lanzamiento?
“El pensamiento, porque no se trata de lanzar una recta o una curva, sino hacer el lanzamiento correcto en la situación correcta. Siempre estuve claro que no tenia facultades naturales, entonces tenía que ser pensante”.
¿Cuál es el mejor receptor con quien has lanzado?
“El cubano Alberto Hernández. Es el tipo de catcher que todo lanzador desea tener. Es alguien que te motiva y esta encima de cada bateador. El catcher que más lanzamientos me ha recibido es Marlon Abea, quien también es un gran receptor. Son los únicos con quienes he discutido lanzamientos, con el resto yo he decidido”.
¿Te gustaría ser manager?
“Sí, pero en categorías pequeñas porque el béisbol mayor está viciado y sería difícil lidiar con muchos peloteros”.
¿Hay algo más que te gustaría agregar?
“Me gustaría hacerle un llamado a la empresa privada de Tipitapa para que apoye el deporte, porque en nuestra comunidad ha proliferado la delincuencia”.