María José Zamora
Felicito al Sr. Pedro Solórzano, ministro de Transporte e Infraestructura, por la acertada decisión que tomó al marcharse de la Asamblea Nacional el pasado cinco de diciembre, después de esperar más de cuarenta y cinco minutos sin que la sesión diera inicio. Me parece muy bien que no permita que los “honorables” diputados de las bancadas sandinista y liberal lo manipulen e irrespeten, como lo hacen diariamente con el pueblo nicaragüense. Es un descaro que los diputados de dichas bancadas vociferen contra Solórzano, quien, a diferencia de ellos, sí está trabajando por Nicaragua.
De acuerdo a las noticias; muchos diputados han amenazando con someter al plenario de la Asamblea Nacional la destitución del ministro Solórzano. Me imagino que don Pedro, después de la famosa raya que le pasó el pacto libero-sandinista para impedir que fuera alcalde de Managua, sabrá cómo defenderse de estos bucaneros.