Pablo Fletes [email protected]
Luego de un largo viaje por tierra desde El Salvador, ayer por la mañana lo primero que hizo Svitlana Kashchenko fue encender el televisor para conocer las noticias matutinas.
Pero a pesar que horas antes se había convertido apenas en la tercera atleta nicaragüense que gana una medalla de oro en la historia Juegos Centroamericanos y del Caribe, Kashchenko casi se va de bruces cuando vio la portada de LA PRENSA donde aparecía su fotografía, rifle en mano, mientras conquistaba el oro en la prueba Fusil 3×20 a 50 metros.
“Me impresionó mucho el reportaje y las fotos… No me esperaba aparecer en la portada de LA PRENSA y estoy agradecida por esta sorpresa que me dieron después de tanto viaje por tierra”, comentó Svitlana, ya en el calor de su hogar.
Acompañada por su esposo Orlando López y sus pequeños hijos Paul Nicolás (13), Andrés Alejandro (7) y Luis Alberto López Kashchenko (6), habló ampliamente de su medalla y los planes futuros en este deporte.
Pero también habló de su familia y aspiraciones profesionales, que al igual que muchos graduados del deporte ha tenido que dejar a un lado para emplearse en “cualquier tarea” que le permita mínimos ingresos para la subsistencia.
“La medalla de oro significa para mí bastante, es valioso porque la gané como nicaragüense. Me da mucho orgullo ser Campeona Centroamericana y del Caribe”, dice Svitlana, aún con el marcado acento de su lengua materna a pesar que se casó con un nicaragüense desde 1988 y vive en nuestro país desde 1997.
¿Qué siente ganar una medalla para un país que la adoptó?, le pregustamos a Svitlana, mientras la entrevista entra en calor por el sopor de la tarde.
“En grandioso porque me siento más cerca de Nicaragua que de Ucrania, me siento más nicaragüense”.
¿Pero le hubiera gustado seguir por allá?
“Me siento más satisfecha estando aquí, sobre todo porque tengo a mi esposo y mis tres hijos”.
¿En cuánto a logros deportivos, esto ha sido lo máximo en su carrera?
“En Ucrania competí en campeonatos nacionales e internacionales. Pero mi nivel de ahora es el mismo de cuando salía a competir por aquel país, y en realidad ha sido lo máximo en mi carrera”.
¿Este resultado hace olvidar los problemas para competir?
“Ya me siento mejor porque ahora sí tengo mi equipo que me permite prepararme mejor”, dice Kashchenko, al referirse que su equipo de 2,800.00 dólares lo consiguió gracias al apoyo del Ejército Nacional, un amigo funcionario de Bancentro y el diputado liberal Wilfredo Navarro.
TRES PRUEBAS, UNA MEDALLA
En estos Juegos de El Salvador, Kashchenko compitió en otras dos especialidades, quedando en el puesto 15 y el séptimo.
Sin embargo, ya una vez superado el nerviosismo de las primeras dos competencias, acostumbrarse al computarizado polígono de El Salvador que serviría hasta para uno Juegos Olímpicos (aquí todavía hay que poner papeles con los blancos), la tiradora nicaragüense se encontró con su nivel porque además dejaron de último su especialidad preferida: Rifle 3×20 a 50 metros.
“Mientras estás entrando en la competencia, una se acostumbra a las exigencias. La última tirada que hice la logré tranquilamente y como es mi modalidad preferida ahí Dios dijo que tenía que ganar”, comentó la tiradora, todavía con algunos problemas para hablar español.
Kaschenko se mostró desilusionada por la reciente cancelación de los Juegos Centroamericanos que se realizarían aquí en el 2005, porque se perdió la oportunidad de mejorar el nivel de nuestro deporte.
“Las personas no saben qué provecho podrían sacar de estos Centroamericanos: las instalaciones se podrían utilizar en los Juegos y para organizar sus campeonatos de nivel internacionales, para obtener ganancias”.
¿Qué pasa por su mente cuando está tirando?, le pregustamos en una rápida secuencia de preguntas y respuestas.
“Nada. Una entra en un trance, te olvidas de todo y no piensas en nada que te moleste. Pones la mente en blanco y estás solamente trabajando para poner toda la atención en los elementos del disparo”.
¿Pero la tensión no se olvida?
“Claro, el corazón siempre late. Hasta se siente en el pecho cuando estás nerviosa”.
¿Qué extraña más de Ucrania?
“Mi papá, mi hermano, mis amigos y la nieve, aunque no me gusta mucho el frío”.
¿Qué le gusta más de Nicaragua?
“La naturaleza, el mar, el calor humano. Me adapté rápido al clima y a la comida, porque lo que más me gusta es el nacatamal”.
¿Cuál comida extraña más?
“Las ensaladas de verduras cocidas como las preparan en Ucrania, además de las frutas como frambuesas, cerezas, y otras que allá son abundantes”.
¿Ya piensa en los Panamericanos del 2003?
“Claro, porque si tengo una preparación adecuada podría pelear por plata o bronce. Estos son los resultados reales que podría dar. Aunque en 3×20 podría ganar el oro”, finalizó Kaschenko.
EL CON NO CREYÓ EN ELLA
La tiradora Svitlana Kashchenko no pudo esconder su malestar por el poco apoyo que recibió del Comité Olímpico Nicaragüense, para su participación en los Juegos.
“El Comité Olímpico nunca tenía fe en mí, nunca me apoyaron en nada, pero llevo cinco años tocando las puertas de Julio Rocha (presidente) y Félix Correa (secretario). Tuve una ayuda del Injude para los entrenadores, pero la cancelaron porque las federaciones tienen deudas pendientes con las federaciones internacionales y había que pagar”.
Actualmente, Svitlana trabaja con su esposo Orlando López en una clínica de fisioterapia de la Asamblea Nacional, donde atienden a los trabajadores administrativos, porque a pesar de su alto nivel académico (masters en Cultura Física y Deportes, y en Tiro Deportivo), no logra un empleo como tal.
“Mi sueño es trabajar con los deportistas, ayudarlos, porque para eso estudié y quiero contribuir de esa manera”, finalizó la atleta.